Antai sancionó a 15 funcionarios por nepotismo y otras irregularidades
La Autoridad Nacional de Transparencia y Acceso a la Información (Antai) informó este miércoles que sancionó a 15 funcionarios públicos por faltas éticas, nepotismo, conflicto de intereses y uso inadecuado del tiempo, en distintas instituciones del Estado.
Uno de los más llamativos se reportó en el Instituto Panameño de Habilitación Especial, donde se determinó que una directora nacional mantenía bajo su supervisión directa a su cónyuge, en violación de las normas de imparcialidad. Como resultado, se recomendó la destitución del funcionario vinculado y se impuso a la directora una sanción económica equivalente al cincuenta por ciento (50%) de su salario.
Mientras que en la extensión de la Universidad de Panamá en Veraguas, se comprobó la existencia de un conflicto de intereses al verificarse que dos servidores públicos con vínculo conyugal laboraban dentro de la misma unidad administrativa, lo que comprometía la objetividad e independencia en el desempeño de sus funciones; y lo que provocó sanciones administrativas.
Asimismo, en la provincia de Panamá, dentro de esta misma casa de estudios superiores, se confirmó la existencia de nepotismo, procediéndose a sancionar a dos servidores públicos por mantener vínculos de familiaridad que contravienen el Código de Ética.
En tanto, en el Municipio de Colón se detectaron actos de nepotismo por parte de dos servidoras públicas. Tras un análisis, se recomendó la destitución de una de ellas y a la otra se le impuso una sanción económica.
Por su parte, en la Universidad Autónoma de Chiriquí, se comprobó la existencia de actos de nepotismo, motivo por el cual se recomendó la destitución de cinco servidores.
En el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial se sancionó a un servidor público con una multa equivalente al cincuenta por ciento (50%) de su salario, tras comprobarse el uso inadecuado del tiempo destinado a sus labores. También se castigó a una servidora en el Ministerio de Comercio e Industrias (Mici) al verificarse que no cumplía con los requisitos establecidos para ocupar el cargo que desempeñaba.
“A los servidores públicos les recordamos que la confianza depositada por la sociedad exige conducta ejemplar, ética irreprochable y dedicación plena al bien común”, señala la entidad.