Ganaderos deben actuar ya para enfrentar los efectos de El Niño
Ganaderos deben prepararse desde ahora ante el impacto del fenómeno de El Niño en el país, el cual podría alcanzar su mayor intensidad entre octubre y diciembre, advierte el médico veterinario zootecnista, Eliecer Arnulfo Ábrego Avilés, especialista del Instituto para el Promejoramiento de la Ganadería (PROMEGA) de la Universidad de Panamá.
"Es un momento crucial para prepararse. Es un fenómeno que no podemos cambiar ni controlar, pero sí podemos anticiparnos", afirmó el especialista, con más de ocho años de experiencia en el sector.
Ábrego explicó que, aunque las lluvias ya han disminuido en el Arco Seco, todavía existe una oportunidad para sembrar bancos forrajeros y cultivos como maíz destinados a la elaboración de ensilaje y otras reservas de alimento.
Además, advirtió que, entre noviembre y enero, ya no habrá condiciones adecuadas para establecer cultivos.
El veterinario señaló que el estrés calórico afecta directamente la reproducción del ganado, provocando alteraciones en el celo, reabsorción embrionaria e incluso abortos. Además, la reducción en la calidad de los pastos durante la época seca disminuye el aporte de proteína, lo que ocasiona pérdida de peso, menor producción de leche y un debilitamiento del sistema inmunológico de los animales.
También destacó que las razas europeas, como Holstein y Angus, son más susceptibles al calor que el ganado cebuino. No obstante, subrayó que el principal desafío durante la sequía será garantizar el acceso al agua, ya que un bovino puede soportar más tiempo sin alimento que sin hidratación.
Como parte de las medidas de adaptación, PROMEGA recomienda conservar forraje mediante heno, ensilaje y pasto de corte, además de establecer bancos de proteína con especies como botón de oro y leucaena.
Asimismo, Ábrego consideró indispensable fortalecer programas de apoyo financiero para que los pequeños productores puedan invertir en sistemas de cosecha y almacenamiento de agua.
Por último, exhortó a los ganaderos a adelantar la vacunación del hato antes del inicio de la temporada más seca, con el fin de mejorar la respuesta inmunológica de los animales y reducir el impacto de enfermedades y parásitos.
"La única respuesta para seguir produciendo es prepararnos para la sequía", concluyó el especialista.