¡Los descuentos de los jubilados, en veremos!
¡Ay, padre! Dos proyectos de ley que pasaron por la Asamblea Nacional se toparon con la pared presidencial. El mandatario José Raúl Mulino les puso el freno y devolvió al Palacio Justo Arosemena las iniciativas que buscaban ampliar los beneficios de los jubilados y meterle cambios al reglamento interno de los diputados.
Se trata del proyecto 226 de 2025, relacionado con los descuentos y beneficios para jubilados, pensionados y adultos mayores, y el proyecto 594, que modifica la Ley 49 de 1984, que regula el funcionamiento de la Asamblea Nacional.
Las dos iniciativas fueron devueltas mediante cartas dirigidas a la presidenta del Legislativo, Shirley Castañedas.
¡A los jubilados les cayó el veto!
El proyecto 226 tenía como objetivo ampliar los beneficios de quienes ya dieron su cuota de trabajo al país. Es decir, más facilidades y descuentos para los jubilados, pensionados y personas de la tercera edad.
Pero Mulino dijo: ¡quieto ahí!
Aunque reconoció que la iniciativa tiene un propósito social legítimo, el presidente considera que sus disposiciones chocan con lo establecido en la legislación y la Constitución Nacional.
Por eso, el Ejecutivo decidió objetar el proyecto completo, alegando razones de inconveniencia e inexequibilidad.
La propuesta contempla beneficios en distintos servicios y actividades, entre ellos transporte, alimentación, atención médica, medicamentos y servicios públicos, de acuerdo con el texto del proyecto.
Para los jubilados, que muchas veces tienen que hacer malabares con su pensión para comprar medicinas, pagar recibos y resolver el día a día, estos beneficios representan un asunto de bolsillo. Sin embargo, la iniciativa tendrá que regresar al trámite legislativo tras la objeción presidencial.
¡Y a la Asamblea también le cayó su repasón!
El otro proyecto que recibió reparos del mandatario es el 594, que busca cambiar artículos del reglamento interno de la Asamblea Nacional.
Aquí Mulino no objetó todo el documento, sino que le puso el ojo a nueve artículos, por razones de inexequibilidad e inconveniencia.
La propuesta modifica disposiciones relacionadas con el funcionamiento del Legislativo, entre ellas asuntos de organización, sesiones y normas que rigen a los diputados.
En pocas palabras, el proyecto pretendía mover algunas piezas de las reglas internas de la Asamblea, pero nueve de sus artículos terminaron bajo la lupa presidencial.
¿Y ahora qué sigue?
Las objeciones ya fueron remitidas a la presidenta de la Asamblea Nacional. Ahora, el Legislativo deberá conocer los reparos planteados por el Ejecutivo y continuar con el procedimiento constitucional correspondiente.
Así que el asunto no termina con la devolución de los proyectos. La pelota vuelve a la cancha de los diputados.
¡Veremos si hay acuerdo, si se mantienen las propuestas o si las objeciones presidenciales provocan otro round entre el Ejecutivo y la Asamblea!