PUBLIO, PRESO Y HASTA LA WACHA
El juez de garantías Fermín Bonilla ordenó la detención provisional de Publio De Gracia, exdirector de la Dirección General de Ingresos (DGI), mientras que Dinoska Ríos Samaniego, exasistente del exfuncionario, quedó bajo detención domiciliaria tras ser imputada por blanqueo de capitales.
La medida contra De Gracia fue solicitada por el fiscal Anticorrupción Eduardo Rodríguez, quien sustentó la petición en los riesgos de fuga, afectación de pruebas y el posible daño a la confianza en la función pública.
Según la investigación, De Gracia habría realizado gastos cercanos a los $2 millones, pese a que antes de ingresar a la DGI tenía un salario de $2,400 y ahorros inferiores a $20 mil. La Fiscalía calcula una diferencia patrimonial superior a $724 mil que no habría sido justificada.
Ríos: $61 mil y un auto
A Ríos Samaniego se le atribuye haber recibido $61 mil presuntamente vinculados al enriquecimiento ilícito investigado en el caso, además de un abono de $10 mil para la compra de un vehículo.
La Fiscalía sostuvo que Ríos y De Gracia mantenían una relación sentimental.
La jueza Sheryl Toulier admitió la formulación de cargos presentada por el fiscal David Garay y acogió la petición de imponerle detención domiciliaria.
Ríos laboró hasta hace tres días en la Contraloría General de la República.
Pagos en efectivo
Durante la audiencia contra De Gracia, la Fiscalía también expuso que el exdirector habría utilizado préstamos y tarjetas de crédito que posteriormente cancelaba rápidamente con dinero en efectivo.
Solo en tarjetas de crédito, habría consumido y pagado más de $700 mil en efectivo, mecanismo que, según la tesis fiscal, dificultaría determinar el origen de los fondos.
Esposa queda con medidas cautelares
El juez Bonilla no ordenó la detención provisional de Elaine Salteiro González, esposa de De Gracia.
Salteiro deberá reportarse los lunes y viernes, tiene impedimento de salida del país, no podrá comunicarse con los demás involucrados y deberá permanecer en su residencia del PH Costanera.
La decisión tomó en cuenta que la pareja tiene un hijo de seis años y que Salteiro enfrenta problemas de salud tras sufrir una isquemia, además de estrés y ansiedad.