S&P le da aire a Panamá: mantiene el grado de inversión
¿Y eso qué significa para el bolsillo del panameño? Panamá conserva el grado de inversión. La calificadora S&P Global Ratings ratificó al país la nota BBB-, con perspectiva estable, una señal de confianza sobre la capacidad del Estado para ordenar sus finanzas y cumplir con sus compromisos de deuda.
En palabras sencillas: Panamá sigue siendo considerado un país con capacidad para pagar sus deudas, lo que ayuda a mantener el acceso a los mercados internacionales y puede favorecer condiciones de financiamiento más estables para el Gobierno.
S&P atribuyó la ratificación a la continuidad de las políticas económicas y a la reducción del déficit fiscal prevista para 2026 y 2027. Según el Gobierno, estas medidas buscan estabilizar el peso de la deuda y los intereses que paga el país.
Pero el dato que más interesa a la gente es otro: que esa estabilidad económica termine convirtiéndose en empleo, inversión y mejores oportunidades para las familias.
El ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, sostuvo que la ratificación demuestra que la disciplina financiera está dando resultados y que una mejor administración de la deuda permite fortalecer la confianza en Panamá.
S&P proyecta que la economía panameña crecerá alrededor de 4.5% en 2026 y cerca de 4% anual entre 2027 y 2029, impulsada principalmente por actividades como el Canal, la construcción privada, el transporte aéreo y el turismo, según la información divulgada por el MEF.
Para el ciudadano común, ese crecimiento debería reflejarse en algo mucho más concreto que una cifra en un informe: más puestos de trabajo, mayor movimiento comercial y nuevas inversiones.
La calificadora también reconoce los esfuerzos del Gobierno para reducir el déficit y controlar el gasto público, así como la reforma al sistema de pensiones aprobada en marzo de 2025.
Sin embargo, mantener el grado de inversión no significa que los problemas económicos del país estén resueltos. Panamá todavía enfrenta el reto de controlar su deuda, mejorar las finanzas públicas y lograr que el crecimiento económico llegue de manera más directa a los hogares.
En el escenario internacional, además de S&P, Moody's mantiene a Panamá dentro del grado de inversión, con una calificación Baa3, aunque con perspectiva negativa.
El panorama no siempre fue igual. En marzo de 2024, Fitch Ratings retiró a Panamá el grado de inversión, después de evaluar, entre otros factores, el impacto del cierre de Cobre Panamá y el deterioro de las cuentas fiscales.
Ahora, con S&P manteniendo el BBB-, el reto para Panamá es pasar de las buenas noticias en los mercados financieros a resultados que se sientan en la calle: empleo, inversión, servicios públicos y mayor estabilidad para las familias.