Una fallecida, pueblos arrasados y solidaridad tras el terremoto en Panamá
Las cifras oficiales citadas por EFE indican que cerca de 900 familias perdieron sus hogares y alrededor de mil viviendas presentan daños moderados.
Panamá cumple una semana desde el terremoto de magnitud 7,7 que sacudió el país y golpeó principalmente a las provincias de Los Santos, Herrera y Veraguas. La emergencia deja una persona fallecida, más de 13 mil damnificados y pueblos donde numerosas familias aún duermen a la intemperie.
Según las cifras oficiales citadas por la agencia EFE, unas 3,700 personas permanecen en albergues temporales, mientras los residentes de las comunidades más afectadas intentan recuperar la normalidad en medio de los daños y las réplicas.
Familias duermen en parques y casas destruidas
En comunidades rurales de la península de Azuero, los damnificados continúan acampando en parques y espacios públicos. Algunos vecinos organizan ollas comunales para alimentar a quienes perdieron sus viviendas o no pueden regresar a ellas.
Las cifras oficiales citadas por EFE indican que cerca de 900 familias perdieron sus hogares y alrededor de mil viviendas presentan daños moderados.
El terremoto también afectó 619 centros educativos, de los cuales 35 colapsaron totalmente. Además, se reportaron daños en edificios gubernamentales, iglesias, centros de salud, hoteles y carreteras.
Las réplicas, algunas superiores a magnitud 6, mantienen la preocupación entre los residentes, especialmente en las comunidades cercanas al epicentro.
La solidaridad lleva ayuda a zonas aisladas
La asistencia humanitaria continúa llegando por carretera y vía aérea a las comunidades de difícil acceso. De acuerdo con cifras del Gobierno citadas por EFE, se habían enviado más de 465 toneladas de ayuda, incluidas 145 toneladas transportadas por vía aérea.
Ciudadanos particulares también se han movilizado para llevar alimentos, agua, colchones y otros artículos de primera necesidad a las familias afectadas.
A esta respuesta se suma la cooperación internacional, con apoyo de Estados Unidos, Costa Rica y Venezuela, entre otros países.
Hospitales y escuelas, entre los más afectados
El sismo obligó a improvisar áreas de atención médica al aire libre en algunos centros de salud, por los daños estructurales y el temor a nuevas réplicas.
Los hospitales han recibido carpas e insumos médicos para mantener la atención, especialmente a embarazadas y recién nacidos.
En el sector educativo, decenas de escuelas rurales quedaron destruidas y cientos más sufrieron daños. La situación mantiene en incertidumbre a estudiantes, docentes y familias, mientras se evalúan las condiciones para retomar las clases.
Azuero enfrenta el reto de reconstruirse
Una semana después del terremoto, las comunidades afectadas siguen enfrentando la pérdida de sus viviendas, los daños en las vías y la incertidumbre sobre cuándo podrán regresar a sus hogares.
La emergencia también ha mostrado la respuesta solidaria de vecinos y voluntarios que se han organizado para ayudar a quienes más lo necesitan.
La reconstrucción de las zonas rurales afectadas será uno de los principales desafíos para devolver la seguridad y la normalidad a miles de familias panameñas.
A una semana del terremoto de 7,7 en Panamá, miles de damnificados siguen sin hogar y continúan las labores de ayuda y reconstrucción en Azuero.
Etiquetas