Árbol
Estaba señalando aspectos y consecuencias del Descubrimiento de América ante alumnos de último año de Periodismo. Un sector indicaba que la llegada de los españoles fue negativa para los indígenas. Ellos los asesinaron por miles y los convirtieron en esclavos. Se destruyó su cultura, que en algunos aspectos, como astrología, construcción, agricultura, etc. estaba avanzada. Otros estudiantes aceptaban los daños que hicieron los conquistadores. Pero los justificaban como necesarios para desarrollar la región. Queriendo darle impacto a la discusión pregunté en voz alta: “¿Dónde estaríamos ahora si Colón no hubiese descubierto la América?”. Una muchacha que había permanecido callada todo el debate contestó rápidamente: “Seguiríamos en los árboles”. Su respuesta causó risas y alivió la tensión del momento. Han pasado más de quinientos años de este acontecimiento. Todavía hay quienes señalan lo negativo de la conquista española. En los cursos de Sociología de Chile indicaron que la mayoría de los españoles que llegaron a nuestro continente… ¡tenían problemas legales en España! Recordé a nuestro venerado Balboa, de quien la “leyenda urbana” (cuento popular) dice que se ocultó en un tonel (barril). Tenía deudas y debía ir a la cárcel. Ahora han bajado los ánimos sobre esta fecha. Es como un empate ideológico, en el que “todos tienen razón”. Es cierto que los españoles masacraron a nuestros indios, violaron a sus mujeres y se robaron los tesoros. Por años lo justificaron diciendo que los indios “no tenían alma”. Después que se aceptó que sí tenían alma, los esclavizaron en las minas. Porque no trabajan bien (o no querían hacerlo), trajeron negros del África y ellos padecieron todos los vejámenes que se puedan imaginar. Algunos expertos sostienen que los actuales grupos indígenas (hoy llamados pueblos originarios) no se han integrado a las sociedades porque todavía sufren el “trauma de la conquista”. Por miedo a que desaparezcan sus culturas, se retiran a las comarcas. Allí “viven a su manera”. La realidad indica que los índices de pobreza más altos están en esos sitios. Ciertos “originarios” me han dicho que ellos tienen más cultura y valores humanos que el resto de los panameños… Menos mal que en los últimos veinte años aborígenes han llegado hasta ser presidentes, diputados, intelectuales, etc. (¿Bajaron ya de los árboles?)…