Blindaje
Mucho se ha hablado en los últimos días del llamado "blindaje" de los diputados que no que es más de que la existencia de mecanismos para la investigación y juzgamiento de un miembro de la Asamblea Legislativa.
En innegable que debe reformarse la ley 55 de 21 de septiembre de 2012 que otorgó una serie de privilegios para investigar al diputado panameño, entre ellos el término de la investigación con un plazo fatal de dos meses más algunos días bajo ciertas circunstancias.
La iniciativa de reformar esta ley es buena, pero la misma no debe de prestarse para tejemanejes politiqueros, como han querido hacer ciertos diputados, al incorporar nuevos requisitos como aquel que dice que la denuncia debe ser interpuesta a través de abogado, cuando en la legislación penal ordinaria cualquiera puede denunciar la existencia de un delito.
Los diputados deben entender que los ojos de la ciudadanía están sobre ellos. Si la Asamblea Nacional, quiere recuperar su credibilidad y prestigio como órgano del Estado, es necesario que al inicio del próximo periodo legislativo, el tema del "blindaje" se aborde con seriedad y con un eminente criterio técnico-jurídico y no demagógicamente como se ha hecho hasta ahora.
Los diputados no pueden estar por encima de la ley, pero tampoco pueden ser blanco fácil de denuncias infundadas con fines politiqueros.
Hay que buscar el justo término medio, para que la investigación y juzgamiento del diputado se haga conforme al debido proceso y a la ley sin privilegios, pero sin que incurra luego en terrorismo judicial por motivaciones políticas.