Bueyes
S i se dice que después de 55 años de trabajar hay personas que disfrutan lo que hacen, por lo menos a más de 50 mil Ninis no les gustará esto. Ellos son aquellas personas que ni estudian ni trabajan. No aceptamos las excusas tradicionales de que no hay empleos en Panamá y estudiar cuesta mucho. Lo que sobran en este país son ofertas de trabajo de todo tipo. Hasta algunas empresas hacen ferias de empleos, algo que no se conocía en Panamá hace 50 años. Sobre las escuelas también existen de todo tipo.
Ciertas son baratas, incluyendo varias universidades del país. Hace más de medio siglo existían canciones de los combos nacionales donde se burlaban del trabajo. Señalaban “Que el trabajo lo había inventado Dios como castigo”. Indicaban que los que debían trabajar eran los bueyes. Esas burlas musicales no han tenido efecto en la gran mayoría de los panameños, quienes trabajan para mantener a sus familias y desarrollar esta nación. No se puede negar que existan panameños que trabajen obligados. Son aquellos que no le ponen “Amor” a lo que hacen. Personas haciendo fila frente al reloj minutos antes de terminar la jornada del día tanto en instituciones públicas como privadas. Pero son una minoría…
Con frecuencia encontramos numerosos panameños que no quieren dejar de trabajar aunque tengan edad de jubilarse. En algunos lugares los tienen que echar. El día del trabajo por años ha sido aprovechado en este país para manifestaciones de ideas izquierdistas que critican los bajos salarios, el capitalismo, al gobierno, etc. Por eso la palabra sindicato en este país es igual a problemas para jefes y dueños. Mientras que en Europa y otros lugares desarrollados los sindicatos luchan porque no se pierdan los empleos. Aquí, hay ejemplos de empresas que quebraron por las acciones negativas de los sindicatos.
No respaldamos a empresarios y jefes y a ejecutivos que se aprovechan de sus colaboradores. Tampoco apoyamos a sindicalistas que hacen de las peleas una manera de mantener su liderazgo. En otros países el trabajar es algo honorable y no una vergüenza como se dan casos en Panamá… Así que los Ninis no se justifican aquí ni en otros países (¡Bellacos!)