Casos que se caen
La decisión del juez XVI, Enrique Pérez, de sobreseer la causa seguida a la exministra de la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Ampyme) Giselle Burillo y otros seis imputados por un supuesto peculado demuestra lo que hemos dicho reiteradamente: estos casos están pegados con saliva.
A pesar de la decisión del juez de la causa, llama la atención cómo la fiscal Tania Sterling insiste en decir que hubo delito cuando no hay informe de auditoría de la Contraloría que así lo demuestre, además de que el “informe” preparado por los supuestos auditores de Ampyme está lleno de inconsistencias que motivaron a que el juez no los tomara en cuenta.
Así como pasó con el caso de Burillo que, luego de más de un año subiendo y bajando escalera, pagando abogados y con medidas cautelares, finalmente lo sobreyeron, así pasará con otros mamotretos armados por el Ministerio Público contra opositores políticos.
Poco a poco, los casos se irán cayendo porque carecen de todo sustento jurídico, y la única razón por la que están vigentes es la arbitrariedad de las medidas cautelares que se dictan para aherrojar a los imputados con cárcel.
Es un hecho que la mala fe procesal tiene una sanción, por ello, todos los perseguidos de hoy tienen la responsabilidad –luego de que se compruebe su inocencia- de exigirle cuenta ante tribunales civiles y penales a aquellos fiscales que abusaron de su poder, desatando un clima de zozobra y persecución.
Los casos se están cayendo, lo saben Kenia, Zuleyka Moore, Tania, Ruth Morcillo y otros que se prestaron para la farsa judicial. Con la decisión de jueces valientes y honrados -que los hay- se abrirán las puertas de las mazmorras varelistas.