Delincuencia
La función básica de la norma penal es, además de castigar los tipos que describe como conductas punibles, la de garantizar el control de las conductas antisociales, amenazando con penas, a la ocurrencia de estas.
Empero, al lado de la norma penal hay otras reglas de conductas que describen actuaciones antisociales que no tienen la categoría de delitos, pero que al ser objeto de una normativa buscan que las personas tengan una conducta correcta y social frente a sus semejantes.
Ejemplo de esto son aquellas prohibiciones, como las de no arrojar basura a la calle, no tener música a todo volumen en áreas residenciales, tener su licencia de conducir vigente, respetar el reglamento del Tránsito, cortar la hierba en los lotes, no construir sobre áreas públicas, tratar con respeto a los semejantes, etc, etc.
La conducta delictiva empieza ante la impunidad frente a violaciones menores, que gradualmente aumentan hasta llegar al delito.
Si el ciudadano se siente libre de hacer lo que le da la gana en las pequeñas cosas, sabiendo que no será multado o sancionado, gradualmente se instalara en su mente una conciencia de impunidad, lo que lo lleva a delinquir.
La delincuencia en Panamá tiene mucho que ver con la falta de certeza del castigo en las pequeñas faltas, lo que hace que el transgresor cometa gradualmente otros hechos más graves.
Estamos ante un problema de legitimidad y credibilidad, la gente no cree en la autoridad, porque la autoridad no ejerce su función, a decir Bordieu, de “vigilar y castigar”.
Los valores inculcados por los medios de comunicación social, de que “jugar vivo” es bueno y es parte de la idiosincrasia panameña, le ha hecho mucho daño a nuestros conciudadanos, que se creen con derecho a abusar de sus semejantes.
Si a ese juegavivo le sumamos la incapacidad gubernamental, las condiciones están dadas para que campee en nuestra sociedad la falta de miedo y el irrespeto a la autoridad, que de por sí, no se hace respetar.
Como decía un viejo político, hay que darle un “revolcón” a la política criminal panameña.