El que no aspira, expira…
Faltan 3 años y medio de Gobierno de Juan Carlos Varela. Virtualmente, sin una oposición fuerte en su contra, tiene a la Asamblea Legislativa y la Corte Suprema en sus manos. Con esa proyección, uno diría que tiene todo fácil. Empero, la historia dice que en el momento más sublime suceden las cosas más inverosímiles. Los tambores de movimientos políticos electorales comienzan a sonar, aunque parezca prematuro hablar del 2019. Víctor Hugo, el célebre escritor francés, mencionaba una frase clave para determinar la vida de todo hombre: “El que no aspira, expira”. Claro, de una vez pensamos en las ambiciones presidencialistas de uno que otro político, que le nace la cosquilla para asumir el poder del Estado panameño. El Partido Revolucionario Democrático (PRD), dividido en facciones, al igual que el Cambio Democrático (CD), comienzan a activarse. En tanto, el Panameñismo espera la coyuntura, concentrado por ahora en administrar el Gobierno. Varias “pollas” (ternas) electorales surgen de inmediato, de las cuales algunas evidencian la injerencia del poder económico que respalda al gobierno de turno, con el apoyo de la servil “Sociedad Civil”, financiada por empresarios allegados al varelismo. Suenan fuerte dos coyunturas: Una, que el PRD y el panameñismo irían aliados en 2019, con Martín Torrijos a la cabeza, mientras que el diputado Popi Varela sería el vice. La otra apuesta, más vendida como alternativa dizque independiente, es postular a la exprocuradora Ana Matilde Gómez como presidenciable, junto al cantante Rubén Blades en la suplencia. No lo decimos por nuestra cuenta, pero eso es lo que se comenta en la calle. De inmediato, surgen hipótesis y apuestas sobre la veracidad de esto. De que si las bases de los grandes partidos políticos y el electorado aceptarían esas ternas. Nuevamente, el CD tiende a convertirse en ficha clave para balance político en 2019. Pese a la persecución política y judicial contra su dirigencia, este colectivo opositor mantiene un fuerte respaldo del electorado. El legado de Ricardo Martinelli y su administración no puede ser borrado de la mente de los panameños, ante la insistencia de los medios o periodistas pro varelistas. Cualquier candidato que postulen será seguro contendor de la silla presidencial. En el camino, el panameño debe ir evaluando las opciones para el 2019. Pero el mejor consejo es no caer en las vendettas de los oportunistas del actual Gobierno, que te vendieron cielo y tierra por llegar a la Presidencia. Y ahora, no cumplen sus promesas. El tiempo pronto llegará. Hagamos balance de todo y con paciencia, consideremos quien sería la mejor opción presidencialista: El que realmente genere confianza y humildad. No caras falsas o promesas sin fundamento. Larga vida y prosperidad para todos. Saludos, amigas y amigos...