Grinch ‘ñame’
Carlos Christian Sánchez Columnista Un líder es quien da el ejemplo. Demuestra solidaridad y dirige el ímpetu del movimiento para lograr la meta común. En Panamá, el mandatario de turno debería ser quien guíe al país hacia la reconciliación en los precisos momentos en que llegan las Navidades. Todo lo opuesto ocurre en este triste diciembre. En un acto en la provincia de Colón, el señor que dirige este país admitió que "le ha tocado arrestar gente y enjuiciarla”. A confesión de partes, relevo de pruebas. Luego, dice que no tolerará que el crimen organizado se tome las instituciones, aunque su mensaje sonó más politizado y enfocado hacia sus adversarios en la oposición. Es decir, palo vendrá a quien se oponga al panameñismo, para dizque promover su “corrección fraterna”. La cereza del helado agrio que representa este mes de diciembre es la poca o nula actividad económica comercial. Pocas ventas se han realizado, la gente no compra regalos para darlos a los niños. El pavo y jamón no aparecerán en las mesas de hogares humildes, mientras que el otro se la pasa persiguiendo políticamente a sus adversarios, haciendo “shows” mediáticos judiciales con el contubernio de la televisora varelista de la Tumba Muerto, además de los diarios bochinchosos de la 12 de Octubre. Tampoco la televisora “medconiana” y los diarios de la Frangipani son benditos. La publicidad estatal comienza a ejercer fuerza; se nota el cambio de la línea editorial de sus directivos a favor del Tortuguismo. ¿Cómo que no ven que el país está paralizado y hay desconcierto en la población panameña? Quien no quiere ver la verdad, solito se engaña. En la calle, el mismo pueblo panameño que votó “supuestamente” de forma mayoritaria por el presidente de turno, comienza a tildar al mismo como un “Grinch”. ¿Se recuerdan de la figura resentida que hacía el mal hacia el prójimo en las Navidades, porque no era feliz y era odioso ante el resto de la gente? Hoy, detenidos políticos pagarán el precio de ser opositores, pasando el tiempo en las mazmorras y en plena Navidad. Para colmos, este lunes 21 de diciembre se realizará el evento cumbre de la persecución política en Panamá. Por capricho y odio enfermizo, la línea es meter preso al verdadero líder de la oposición, al ex presidente Ricardo Martinelli Berrocal. ¿Acaso esto traerá algún beneficio a la malograda economía nacional, lidiar con el desempleo campante y el desborde de la inseguridad? Ojalá Dios ilumine a quien manda hoy. Que este mes de diciembre, por lo menos vivamos en tranquilidad y que se acabe la selectividad en la justicia politizada. Panamá merece algo mejor: “paz”. Larga vida y prosperidad para todos. Saludos, amigas y amigos todos...