Infiernillo político
Bueno, bueno, el estancamiento de la economía ha producido una serie de reacciones calificativas sobre el gobierno panameñista, bautizándolo de inactivo, recesivo, falta de dinamismo y creatividad, además de represivo y vengativo.
Por cierto que difiero en parte de estas manifestaciones y considero que la presencia del ministro Alcibiades Vásquez (serio, honesto, trabajador, creativo e incansable) hace que la sociedad lo catalogue como figura importante, a la vez que sus realizaciones permiten reflejar que existe una luz en el camino.
De paso personalmente defino a la actual administración como un gobierno de viceversa, o sea, al contrario, al revés, cosa absurda o al revés de lo que lógicamente debe ser asociado.
Así, la canciller y vicepresidenta del país se abstiene de votar en la OEA para tratar la crisis colombo-venezolana y se ofrece de mediador en el conflicto, para ser olímpicamente ignorado por ambos Gobierno que se sientan a negociar con la mediación uruguaya. O sea que se realiza la política exterior con interés económico y todo por una zona libremente en copas.
O el vendaval del Molino chiricano con el de los radares revelando que fue el mismísimo actual presidente, cuando era canciller, quien lo negoció colocándose además las fotos, en redes sociales, del man del seco con el rebusconi y el man de la vitrola, "very friendly happys" ¿o no?
También el escándalo del nacho del Financial Pacific para que resulte ahora que actuales ministros manejaron fondos allí.
Como el caso del incinerador cerca de los tanques de combustible en Rodman que todos aprueban, pese a que se advierte del peligro, mientras se escandalizan por el asunto del puerto de Corozal donde tutti le mundo opina en contra.
También el revulú con el paisa de cuento porque su certificado de idoneidad no tiene fecha de resolución o el pago al arrastrando del santeño (que puede tener record guiness de funcionario) en la ACP donde dicen no llena las credenciales para serlo.
Al chelecu mivioso con su sobreprecio de casas y de pantalla bruja que lo cogieron en mentira cuando dijo que no hizo contrato directo y le publicaron un listón. Además del planillón de 3,000 obreros que en todo el tiempo no han construido suficientes viviendas.
De acuerdo con el filósofo francés Michael de la Montague, nadie está libre de decir estupideces, lo grave es decirlas con énfasis.
Bueno, eso es todo por hoy, pero tranquilos que el próximo jueves habrá más.