Infiernillo Político
Bueno, bueno, en esta ocasión y en un mes de ellas, las féminas han acaparado la atención mediática, ¿o sí? Por cierto, que podemos comenzar con la exhibicionista de la legislavativa Cata con apellido de jeans, quien tiene la costumbre de subir a redes sociales su figura para publicitar sus basamentos electoreros que la han llevado a una curul.
De paso justificó su criticada imagen en pijama remeneando el trasero con “ese movimiento” de Dubosky y Mr. Fox, alegando que lo hizo porque es joven ¿sí?
¿Cuál es el mensaje? Decirles a los jóvenes que se empiyamen y se remeneen en redes sociales, ¿con qué objeto?
Pero los paleolíticos antiley de sexualidad no dicen nada ¿o sí?
Otra fue Lucinda, quien negoció con docentes una escala salarial que les costará a los panas 600 millones cada año. La colonense se esfumó y ha dejado tremendo lío armado.
En el plano político, la coclesana que no da nada por castañuelas sigue rofeando al 99, con quien hizo lo suyo para convertirse en dueña de medio Coclé.
Incluso salió de la región pintada donde el esposo, que no tenía ni los conocimientos ni el equipo, obtuvo contrato de carretera y lo que hizo fue dejar tremenda vía dañada, ¿o no?
También la desalmada tuvo su segundo “much hot” con aquello de que a Yanibel le dieran millones los cidiáticos. ¿Cómo así?
Pero la tal legislavativa sigue campante en su traición.
La aguerrida sulainita sigue siendo la fuerte en el partido que nació de los cuarteles. Denunció desvío de millones en Comisión de Presupuesto.
Donde deben poner orden es en el sendero musical entre Bocas y Boquete, donde se pierden mujeres (ya hay víctimas) y cuando las rescatan van muertas de la risa sin pagar el costo de su salvación.
La “first leidi” sacó un suplemento divulgando sus “obras sociales” para tratar de cubrir su rakataqueada cuando le tuitearon que dejaba al país en ridículo y respondió que no más cuando el 99 lo dejaba ebrio dormido en reuniones en el exterior y sentaba a la querida en las cenas oficiales (¿ella y su esposa estaban allí?) y lo tildó de degenerado, delincuente, coimero, imbécil. Se le fue el glamour ¿Sería de spray?
La espía convertida en procesadora del misterio Impúdico debe aclarar aquello de que la víspera de su deceso, le colocaron una citación a Gioconda en la puerta de su casa.
Cuidado, Isolda, que la cosa no estira mucho.
El extraordinario escritor ruso Fedor Dostoievski sentenció: tan solo el demonio sabe lo que es la mujer.
Bueno, eso es todo por hoy, pero tranquilos que el próximo jueves habrá más.