Libertad de prensa
Frente a la hora oscura por la que atraviesan los medios colegas “El Siglo” y “La Estrella de Panamá”, amenazados por la asfixia económica y planes de poderosos intereses con ganas de pescar en río revuelto, no podemos menos que alzar nuestra voz de apoyo y solidaridad con los colegas.
El dueño de ambos periódicos podrá en su momento esclarecer el tema de su inclusión en la Lista Clinton, pero el cerco económico al que vienen siendo sometidos “El Siglo” y “La Estrella de Panamá” no solo atenta contra la libertad de prensa, sino que pone al descubierto la intención de algunos sectores interesados en someter a ambos diarios.
Aprovechando la coyuntura foránea, elementos bien identificados se han acercado al principal propietario de estos medios, Abdul Waked, con propuestas de compra e indisimuladas presiones para que venda ambos medios a precio de baratillo.
“No me ayude compadre”, reza un dicho popular interiorano, el que ejemplifica esas “ayudas” que lo que buscan es perjudicar al ayudado.
Por ello, resultan deleznables los ofrecimientos de compra que se le hacen a Waked, aprovechándose de su problema con los gringos para coartar la voz de ambos medios con el fin de transformarlos en vocerías oficialistas.
Todos los ciudadanos tenemos el deber de proteger la libertad de expresión y prensa amenazada, no solo en los diarios “El Siglo” y “La Estrella de Panamá”, sino también en el “Panamá América”, “Crítica”, “día a día” y todos los medios que –sin importar su línea editorial– tienen principios y entienden que la democracia se construye sobre la libertad de informar y opinar sin temor a la cárcel o al ostracismo.
Al “El Siglo” y “La Estrella” los presionan con la Lista Clinton; a los diarios de Epasa los amenazan con base en continuas auditorías e investigaciones sobre la compra de los periódicos a la familia Arias. ¡Clase de gobernantes y poderosos que tiene mi pobre Panamá!