Ñames intolerantes
No hay mayor pecado que la soberbia y creerse superior a otros porque están en el poder. Al parecer, a algunos funcionarios que militan en el partido oficialista se les subieron los humos a la cabeza y no toleran que opositores al gobierno de turno hagan protestas, menos que opinen contra Juan Carlos Varela. ¿No vivimos en democracia, donde hay libertad de expresión? Se pregunta uno. Vengo a mencionar dos hechos ocurridos la semana pasada, tras una protesta realizada por bases y simpatizantes del partido Cambio Democrático (CD) para solicitar el cese de la persecución política, además de que el Ministerio Público (MP) haga su trabajo, de forma correcta. Lo interesante del asunto fue ver a 23 personas, moradores de Curundú y San Miguel, que llegaron a tratar de contrarrestar la “masiva” manifestación de los miembros de CD, que superaba los 300. Coreando consignas burdas con ofensas, los mozalbetes enviados por un reconocido padre de la Patria del oficialismo no duraron mucho en los lares de la Procuraduría. Lo preocupante es ver cómo los varelistas estarían retomando viejas prácticas de antaño, de contratar varilleros y pandilleros, a costa de buscar amedrentar opositores al gobierno. Reitero, ¿Dónde está la tolerancia de ideas y pensamiento? El otro hecho fueron los amenazantes comentarios de dos funcionarios varelistas en una sala de chat en Whatsapp, en la que lanzaron amenazas y ofensas a quien cubría el evento en Avenida Perú. Les dolió el comentario de lo “masivo” de la convocatoria o que otra persona que participaba en el foro virtual no pensara igual que ellos. Claro, si eres “botella” en Presidencia o en Howard, te dolerá admitir que la oposición se está organizando poco a poco, pese a la persecución politiquera y el “show” mediático judicial. Comentaba con compañeros de faena que jamás se había visto semejante intolerancia en los simpatizantes del varelismo. Creen que el poder les durará por siempre. Se equivocan. Así como el pueblo panameño les dio el respaldo en las urnas (suponiendo que así fuera), ese mismo electorado no tardó en descubrir la incapacidad de algunas autoridades para resolver los problemas nacionales más latentes, como la inseguridad, el alto costo de la vida o el desempleo. Ojo, la moneda tiene dos caras y se voltea. Señores del Gobierno: el electorado es impaciente. Quiere soluciones inmediatas a sus problemas, no respuestas vagas. Pónganse a trabajar. La vanidad nubló a muchos en pasados gobiernos y perdieron. Sean humildes, atiendan a la comunidad y dejen la persecución. Practiquemos la tolerancia, respetemos las otras ideologías y promovamos el multipartidismo. La democracia es de todos. Larga vida y prosperidad para todos. Saludos, amigos…