Obras invisibles
Los apologistas del régimen aseguraron en un reciente acto de “rendición de cuentas” que se han invertido $8 mil millones en proyectos de agua potable, saneamiento, vivienda, transporte, infraestructura vial, turismo y salud.
No se habló de los casos de corrupción descubiertos en este gobierno ni de las medidas tomadas contra los denunciados.
Tampoco de las protestas diarias por falta de agua y las calles en mal estado ni del abandono en que se encuentran los productores agrícolas.
Como semejante cantidad de dinero, que dicen invirtieron, no puede pasar desapercibida, los resultados de esas inversiones deberían palparse al canto, pero no es así, salvo que sean obras invisibles.
La verdad sea dicha: el gobierno de Varela perdió valioso tiempo para resolver los problemas al dedicarse a la persecución política y judicial contra sus adversarios, en los que ha utilizado al Ministerio Público y la Dirección General de Ingresos como instrumento de intimidación.
Por ejemplo, se reconoció que para que el Control de Precios funcione, es necesario implementar la Cadena de Frío, un proyecto que dejó andando la administración Martinelli, pero que caprichosamente Varela mandó a suspender.
Dijeron que “reactivaron” la construcción de hospitales, que también mandaron a suspender, reconociendo con ello explícitamente el abandono en que sumieron las obras por casi 24 meses, solo porque eran de la gestión anterior.
La dura y cruel verdad (para el Gobierno) es que no tienen obras propias para mostrar porque ni siquiera se puede vanagloriar de haber apoyado la ampliación del Canal de Panamá.
El reciente acto de “rendición de cuentas” no ha arrojado nada nuevo, salvo la confirmación de que estamos ante un gobierno dubitativo, lento, abúlico, que no va la velocidad que el pueblo reclama y cuya gestión carece de ejes programáticos y solo se basa en la improvisación.
Una vez más le decimos al unísono con todo el pueblo: “Señor, póngase a trabajar”.