Policías
Los recientes hechos de sangre en que se han visto involucrados unidades de la Policía Nacional reclaman una profunda reflexión de las cabezas dirigentes de este estamento de seguridad, ya que todo indica que las cosas a lo interno del cuerpo no andaban bien.
En el pasado reciente se ha denunciado que el narcotráfico y la delincuencia han penetrado a los estamentos de seguridad, lo que es preocupante, ya que el policía uniformado es la primera línea de defensa que tenemos los ciudadanos ante la acometida de maleantes y pandilleros.
Lo triste es que sabemos que son una minoría de los cariñosamente llamados “tongos”, que andan en malos pasos, ya que la inmensa mayoría de estos uniformados día a día salen a la calle a brindarnos protección y no sería justo que por unas cuantas manzanas podridas, todos los integrantes de la institución sean señalados de asociados a maleantes.
Es necesario poner controles para que la pertenencia a la institución no sea el último recurso de sujetos sin oficio ni beneficio que ven en ser policías una patente de corso para actividades delictivas.
Recordemos que la pasada administración, a cargo del presidente Ricardo Martinelli, dio un reconocimiento a los policías panameños, que diariamente exponen su vida por los ciudadanos, otorgándoles varios aumentos salariales y profesionalizándolos a través de la capacitación y el estudio.
Es necesario depurar a la institución de las malas unidades que la desprestigian, así mismo se deben fortalecer los mecanismos de selección de nuevos integrantes.
El policía debe sentir que hace honor portar su uniforme y la mejor forma es sacando a las malas unidades de sus filas.