¿Quién?
En los años cincuenta y sesenta del siglo pasado, cuando algún panameño quería señalar que “en Panamá cualquier cosa puede pasar… hacía una pregunta ¿Quién mató a Remón?”. El presidente José A. Remón (“Chichi” para sus amigos) festejaba las carreras del viejo hipódromo Juan Franco cuando fue ametrallado. Hubo varios muertos y heridos. Cambió la historia del país, aunque el pueblo al final no le importó. Panamá cayó en un descontrol. Ocurrieron hechos que llenaron de vergüenza nuestra democracia politiquera. El primero fue que condenaron al vicepresidente J.R. Guizado como “autor intelectual” del atentado… antes de encontrar al culpable de haber jalado el gatillo de la metralleta alemana. Algunos expertos en Derecho señalaron el error. Uno de ellos fue mi tío Alfonso Vaccaro. Escribió un ensayo llamado “El Juicio de Guizado, un error judicial”. Este señor pasó meses en la cárcel y le desgraciaron su vida pública y profesional. La “cacería” que se desató llevó al arresto de un gringo de apellido Lipstein. A pesar de que la prueba de pólvora en sus manos fue positiva… ¡lo soltaron! Apareció como el autor del crimen el abogado Rubén O. Miró y todo se convirtió en una burla judicial y hasta un “show”. Declaraciones de Miró fueron “el pan de cada día” que llenaron de tensión al pueblo de la capital. Al final lo llevaron a juicio. Sectores populares compraban toda publicación periodística que hablara del crimen. Cuando absolvieron a Miró… tuvieron que liberar al exvicepresidente Guizado. Las investigaciones perdieron importancia. Un experto de Cuba lo sacaron del país quién sabe por qué. Hubo tres versiones “de peso” del crimen. Se dijo que lo hicieron por un asunto de drogas. Otra versión indicaba que Remón había tumbado al presidente Arnulfo Arias M. años antes… y le pasaron factura. También se habló de que intereses poderosos de la economía y política nacional no querían que Remón siguiera mandando. Se suponía que ganaría una nueva elección. Su gobierno realmente fue una dictadura “con guantes blancos”. Esto ocurrió el 2 de enero del año cincuenta y cinco del siglo pasado. Menos de diez años más tarde cuando estudiaba Periodismo entrevisté a uno de los jurados. Confesó que “un extranjero mató a Remón”. Fue el título del periódico estudiantil que dirigía. A pocos importó esta declaración. Rubén O. Miró murió ametrallado días después del golpe militar del 68. Amigos del “Chichi” visitaban todos los años su tumba.