Redes sociales, verdad e intolerancia
Vivimos una revolución en materia de redes sociales. Ante el control perenne del Gobierno y los grupos empresariales políticos sobre los medios de comunicación tradicionales como la televisión, la radio y los periódicos, han obligado a la opinión pública panameña a enfocar su necesidad de buscar la verdad en las plataformas digitales como Facebook, Instagram, Twitter, Whatsapp y Snapchat. Es más, estas se han transformado en el nuevo vehículo de información del presente.
La comunicación social es vital para las entidades públicas y privadas. El mensaje debe llegar claramente al receptor, por lo que el emisor realiza una encomiable labor dentro de la estructura informativa. Por supuesto, las redes sociales se han convertido en herramientas para estos propósitos, siempre y cuando todo se efectúe de forma óptima.
Para los políticos, los personajes de la farándula, los gestores de opinión, dirigentes de gremios o gobernantes, las redes sociales representan un trampolín hacia el éxito. Pero igual, les pueden ocasionar el descalabro en la imagen que ellos representan. Incluso su carrera profesional. De allí que generalmente se utilicen los denominados “Community Manager” (CM) para operarlas y encargarse de la divulgación de la información que allí se publica. El “Personaje Muy Importante” (PMI) recurre a ellos, por la experiencia y manejo en estos menesteres, evitando errores catastróficos en la comunicación.
Resulta inverosímil observar cómo una importante figura pública, vinculada al Palacio de Las Garzas, verse envuelta en un tira y jala con una tuitera en redes sociales. El vocabulario y la información sensitiva dada por esta persona fueron espeluznantes. Sobre todo, cuando daba órdenes a estamentos de seguridad a dar seguimiento a la supuesta fuente de la cuenta de Twitter. Esto es un ejemplo del mal manejo de redes. Hasta fue “Trending Topic” el pasado jueves.
Peligroso es el intento de oscuros personajes dentro del Gobierno de turno que impulsan censurar a periodistas, medios, blogueros y gestores de opinión que discrepan con el actuar de la presente administración. Se dice incluso que en los próximos días, lanzarán una campaña difamadora, utilizando el muy conocido call center oficialista y los esbirros varelistas de las faldas del Cerro Ancón, para atacar a quienes no piensan igual que ellos.
Las redes sociales son un nuevo medio de comunicación. Tratar de bloquearlas o censurarlas es un atentado a la libertad de prensa e información. No malinterpreten su propósito. Seamos tolerantes. Instrúyanse en la forma de operar las mismas, no cayendo en el retroceso de impedir el derecho natural de los ciudadanos a conocer la verdad que se les oculta.
Larga vida y prosperidad para todos. Saludos, amigas y amigos...