Responsabilidad compartida
Dos adultos de diferentes estatus académico especulan sobre el proyecto de educación sexual, al que aún no han tenido acceso. Ambos coinciden en que la familia es fuertemente afectada, se le resta autoridad a los padres, y todo bajo el amparo de una regulación que compete a las autoridades.
Con respecto al rol de la familia, uno expresa que los padres deben generar confianza en sus hijos; fortalecer la comunicación y los valores; así como volver a compartir tiempo de verdadera calidad en familia. El otro, con la experiencia adquirida en las calles al recorrerlas desde muy temprana edad, sostiene que la sociedad ha cambiado; los crímenes de ahora no son los de antes; no hay respeto por la vida. Añade el primero, que antes los movimientos sensuales eran propios de las trabajadoras sexuales, actualmente por falta de regulación es normal verlos a cualquier hora, en sitios diversos, con su consecuente imitación por parte de menores y el respaldo de los padres. Y así muchas situaciones surgen, mientras la familia pasa su responsabilidad a la escuela y esta al no lograr respuesta de los padres, vincula a la Iglesia.
Los padres salen a trabajar; los hijos van a la escuela y al regresar al hogar, quedan a expensas de las redes sociales que vienen a ser arma de doble filo, si no se maneja con responsabilidad y cautela; la abuela ya no se dedica a cuidar a los nietos, pues cumple compromisos laborales o sociales; y el celular promueve el silencio. Así transcurre la vida en familia.
Ante esta realidad es cuando solemos decir: mi tiempo era diferente; entonces vale la pena adoptar actitudes asumidas por los padres de otrora, con la finalidad de rescatar a la familia, actitud que al final no hizo daño y fortaleció la disciplina. Fijar horas de estudio, aplicar correctivos; establecer responsabilidades y los padres ser ejemplos a seguir.
Con el proyecto de educación sexual que se propone en mi Panamá, el país de las oportunidades, se hace necesario divulgar su contenido, con el fin de evitar especulaciones. Al retomar la conversación de estos dos adultos, que iniciaron un diálogo con el proyecto de educación sexual y que concluyeron con el Código de la Familia, respaldo su moción final al proponer que los niños desde la primaria realicen labor social, para que conozcan la vivencia de la sociedad actual.