Retos que transforman
Con la inauguración del Canal ampliado surgen posiciones adoptadas por escépticos que dudan de los beneficios que esta obra pueda traer para el país; para quienes ven el panorama con escepticismo, va dirigida esta columna.
La ampliación del Canal le permite a mi Panamá, el país de las oportunidades, consolidar su vocación de unir al mundo y apuntala su posición como “hub” del comercio mundial. Surge el reto de asegurar que los ingresos que se perciban se inviertan con eficiencia, transparencia y honestidad en favor del pueblo panameño. Es razonable comprender que es aquí donde se centra la desconfianza y recelos en algunos ciudadanos.
Con un lenguaje sencillo, deseo transmitirles algunos beneficios de esta obra inaugurada el pasado 26 de junio. Primeramente, representa una oportunidad única para que Panamá refuerce las bases de su economía. De igual forma, permitirá mejorar la calificación de riesgo y reducir la deuda. Facilitará la expansión de mercados a inversionistas; fortalecerá la posición del país como centro logístico y hasta el ingreso económico de los panameños se vislumbra en positivo.
No quiero decir que los panameños recibirán un cheque que diga: La ACP le entrega a fulano de tal la suma de tanto. No, eso no es así. Pero el que trabaja en Aduana, por ejemplo, verá llegar más contenedores a los muelles; el empresario podrá adquirir más mercancía, lo que aumentará la empleomanía; se incrementará la inversión en puertos nacionales en el Atlántico y el Pacífico; alcanzando al más humilde vendedor de raspado, quien venderá su producto y aumentará el aporte que la administración del Canal de Panamá entrega al Tesoro Nacional para obras sociales y proyectos que emprenda el país. Estas son algunas formas de llegar el beneficio a la población.
Con la puesta en marcha de esta obra, la capacitación del recurso humano será prioridad porque de ello dependerá el crecimiento económico y su sostenibilidad, de manera que el desarrollo del nuevo capital humano que se requiera será fundamental para el futuro del país.
Tengan la seguridad que Panamá seguirá cambiando para el bien de todos, porque es una nación de gente que sabe asumir nuevos desafíos, constituyéndose en modelo para naciones hermanas; por ello, los exhorto a aceptar esta nueva etapa que vive el país y reciban con espíritu emprendedor y de compromiso, este nuevo reto que transforma positivamente a esta nación.