Tiempo de amor y solidaridad
Una vez más los residentes en mi Panamá, el país de las oportunidades, respondieron al llamado de la Teletón 20 – 30 que en esta versión , lo fondos recaudados serán destinados para el diseño, construcción , remodelación y adquisición de equipos de terapias física, ocupacional y de lenguaje para seis centros de salud y rehabilitación a nivel nacional. Al ajustar 30 años de realizar este evento, el embajador fue el santeño Roy De Jesús, un chico que conocí cuando participó en la XII Carrera sobre sillas de ruedas, evento deportivo para personas con discapacidad, organizado por la Lotería Nacional de Beneficencia y Pandeportes. Bajo el lema “Yo Creo” se hizo sentir la solidaridad, característica de los panameños, y las muestras de amor demostrado, así como el agradecimiento expresado por personas que han recuperado su movilidad, gracias a los servicios médicos del Instituto Nacional de Medicina Física y Rehabilitación, antiguo CRI. Fue gratificante conocer historias de vida de personas que se constituyen en ejemplos de que todos estamos expuestos a pruebas en la vida, las cuales permiten poner en evidencia a guerreros que luchan por sobrevivir y que se constituyen ante la adversidad, en modelos de fortaleza y dedicación a seguir ; además, de que su recuperación es una muestra de que Dios actúa en su tiempo perfecto, pues siempre existe un propósito. Las experiencias relatadas me deja un sin sabor al pensar que tiene que suceder una crisis, como lo es, tener en peligro la vida, para lograr que los miembros de la familia se unan en oración por la recuperación de ese ser que aman. ¿Por qué se aleja la familia? Casi siempre este distanciamiento surge por cosas materiales que sólo son útiles en la vida terrenal, pues cuando se muere no se lleva nada, inclusive lo que se deja es el deterioro en la relación familiar y entre amistades. Donde queda el perdón, la reconciliación, la tolerancia, la unión y el amor que debe existir entre los seres humanos. Espero que los mensajes transmitidos durante la Teletón, sean de reflexión; y que los días venideros permitan a los ciudadanos acercarse a la familia y valorar el sentido de la misma, que no se sientan ni más ni menos, disfruten este tiempo de amor y solidaridad, mediante buenas acciones.