¿Qué le pasó a Jenna Ortega? Su cambio físico causa ola de especulaciones
La estrella de 'Wednesday' generó revuelo en redes tras su reaparición en la revista 'Esquire', donde además confesó que en sus inicios pasaba días enteros sin comer ni beber agua en los sets de rodaje para "no molestar".
La actriz estadounidense de raíces mexicanas, Jenna Ortega, ha vuelto a posicionarse en el ojo de la tormenta mediática tras la publicación de su más reciente entrevista y sesión fotográfica para la revista Esquire. Las imágenes y videos de la conversación no tardaron en hacerse virales en redes sociales, donde miles de seguidores expresaron su preocupación por un aparente y drástico cambio físico en la protagonista de Wednesday (Miércoles).
La controversia se desató a raíz de diversas comparaciones en plataformas digitales entre fotografías de la actriz durante un estreno en 2025 y sus imágenes actuales de 2026. Preguntas como "¿Qué demonios le pasó a Jenna Ortega?" inundaron los comentarios, aunque expertos en imagen señalan que factores como la iluminación, el ángulo de las cámaras y el estilo de maquillaje pudieron haber influido drásticamente en su apariencia.
"No pedía ni un sorbo de agua": Su duro testimonio
Más allá del debate sobre su aspecto actual, la entrevista dejó al descubierto revelaciones impactantes sobre los inicios de su carrera artística. Ortega, quien comenzó en la actuación a los siete años impulsada por su propia terquedad tras las risas iniciales de sus padres, abordó la presión que sintió desde muy joven cuando protagonizó la serie de Disney Channel Stuck in the Middle (2016).
En un momento de honestidad, la estrella de 23 años confesó haber adoptado una conducta sumamente dañina para su salud mientras trabajaba en los sets de grabación durante su etapa infantil:
“No pedía ni un sorbo de agua. Podía pasarme el día entero sin comer, beber, nada, porque no quería molestar a nadie”, reveló la actriz ante las cámaras del medio.
Una lección sobre el autocuidado
Reflexionando sobre aquellos años, la intérprete reconoció que en su afán por mantener una conducta "impecable" y no cometer errores en la industria del entretenimiento, terminó descuidando su propio bienestar físico y emocional.
“¿Es terrible decir eso? Quizás ese fue mi error, no me estaba cuidando. De niña sentía que lo tenía todo a mi favor y estaba tan emocionada de estar allí que siempre estaba concentrada, pero no me cuidaba”, concluyó.
Sus declaraciones han reabierto el debate en Hollywood sobre las exigencias y el impacto emocional que enfrentan los actores infantiles dentro de la industria del entretenimiento.
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