Restituyen restos de víctimas de la invasión gringa en 1989
La Comisión del 20 de Diciembre encabezó este martes la restitución de los restos de Manuel Carol Ojo y Marco Antonio Coulthrust Quiñónes a sus familiares en el cementerio Jardín de Paz, luego de que ambos fueran identificados oficialmente como víctimas de la invasión estadounidense de 1989.
La identificación fue posible gracias a un proceso científico desarrollado por el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses (Imelcf), con el apoyo de la Fundación de Antropología Forense de Guatemala y bajo la dirección de la Fiscalía Superior de Descarga de Homicidio y Femicidio del Ministerio Público.
Con estas dos nuevas identificaciones, ya suman 12 las víctimas plenamente identificadas desde que comenzaron las investigaciones forenses.
Los trabajos iniciaron en 2020 con exhumaciones realizadas en los cementerios Jardín de Paz y Monte Esperanza, en Colón. Durante las labores, especialistas aplicaron técnicas arqueológicas, antropológicas y análisis genéticos para establecer la identidad de las osamentas, reconstruyendo perfiles biológicos y documentando las evidencias relacionadas con las causas de muerte.
Durante la ceremonia, el presidente de la Comisión del 20 de Diciembre, Rolando Murgas, destacó que la restitución representa un acto de justicia frente al olvido que, aseguró, marcó durante décadas a las víctimas de la invasión.
"Hoy se rescata del olvido a dos panameños. Este acto tiene una enorme significación porque durante muchos años hubo quienes intentaron minimizar o restarle importancia a estos hechos que victimizaron a nuestro país", expresó.
Murgas afirmó que, aunque todavía no existe una justicia plena, la identificación de las víctimas permite aliviar, en parte, el dolor de sus familias y reafirma la importancia de preservar la memoria histórica.
Por su parte, Trinidad Ayola, representante de la Asociación de Familiares y Amigos de los Caídos del 20 de Diciembre, señaló que este logro es el resultado de décadas de lucha de familiares y organizaciones sociales.
"Después de años de espera, de análisis y de no rendirnos, logramos identificar a Manuel Carol Ojo. Su familia vivió durante años con el dolor de no tener un lugar donde llevar una flor o hacer una oración", afirmó.
Ayola destacó igualmente la identificación de Marco Antonio Coulthrust Quiñónes, asegurando que el trabajo científico permitió devolver sus restos a un sitio donde sus seres queridos puedan rendirle homenaje con dignidad.
Por su parte la fiscar Geomara Guerra del Ministerio Público reiteró que las investigaciones permanecerán abiertas y que continuarán los trabajos de identificación de las osamentas que aún permanecen sin nombre, con el objetivo de ofrecer respuestas a más familias que, casi cuatro décadas después de la invasión, siguen esperando conocer el destino de sus seres queridos.