Acusan a tripulación de buque norcoreano

El fiscal primero de drogas del Ministerio Público, Javier Caraballo, dijo a la prensa que las acusaciones son por el delito de atentar contra la seguridad colectiva del país, al transportar el material bélico sin declarar y de forma ``ilegal''.

Panamá
AP

El gobierno panameño formuló el miércoles cargos criminales a la tripulación del barco norcoreano retenido en un puerto del Caribe por no declarar un cargamento armamentístico de Cuba oculto debajo de toneladas de azúcar mientras se disponía a cruzar el Canal de Panamá.

El fiscal primero de drogas del Ministerio Público, Javier Caraballo, dijo a la prensa que las acusaciones son por el delito de atentar contra la seguridad colectiva del país, al transportar el material bélico sin declarar y de forma ``ilegal''.

Sus declaraciones se dieron mientras los agentes de seguridad del país seguían despejando la carga de azúcar de una de las bodegas de la embarcación, retenida en el puerto internacional de Manzanillo en la provincia de Colón, a 80 kilómetros (50 millas) al norte de la capital.

"Según la declaración de embarque, este barco solo llevaba 220.000 quintales de azúcar. Nunca declaró maquinaria bélica y obviamente esto de por sí ya constituye una violación a las normas y un grave peligro para el tránsito por el Canal de Panamá, amén de ello que el destino del barco es Norcorea, que (crea) una posible violación de las resoluciones de las Naciones Unidas a la prohibición de este país de transportar u obtener armamento bélico'', manifestó Caraballo.

La medida judicial significa que la tripulación deberá seguir detenida en Panamá mientras se desarrollan los trabajos para desembarcar los miles de sacos de azúcar y encontrar todo el material bélico en el buque y se le da curso a las investigaciones.

La acción de la fiscalía tiene lugar varias horas después de que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Corea del Norte dijo que Panamá debe liberar a la tripulación que fue arrestada cuando detuvieron al buque de carga porque no llevaba a bordo drogas o un cargamento ilegal.

"Las autoridades panameñas atacaron, de manera apresurada, y detuvieron al capitán y a la tripulación de la nave con el pretexto de que estaban llevando a cabo una `investigación sobre drogas', y (luego) hicieron una requisa del buque pero no descubrieron ningún tipo de droga'', dijo un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores que no fue identificado por la estatal agencia de noticias Central Coreana.

El gobierno de Corea del Norte señaló que ``el cargamento no son más que viejas armas, que (Corea del Norte) envía de vuelta a Cuba tras reacondicionarlas, de acuerdo con un contrato legítimo'', y agregó que ``las autoridades panameñas deben actuar para que los tripulantes del buque detenido y su tripulación sean liberados sin demora''.

El gobierno panameño también anunció la noche del miércoles que un visado otorgado por la embajada de Panamá en La Habana a dos funcionarios norcoreanos basados en la isla caribeña para que viajaran a este país a inspeccionar el barco y brindaran su versión de los hechos, no es válido porque se hizo sin las consultas del Ministerio Público, que lleva el caso.

"Solo el Ministerio Público puede autorizar que ciudadanos de la República Popular de Corea realicen inspecciones al barco retenido; razón por la cual el documento solicitado en nuestra embajada con ese fin no es uno válido'', dijo la Presidencia panameña en un comunicado.

Más temprano, el ministro de Seguridad Pública de Panamá, José Raúl Mulino, dijo que Cuba debió informar del viejo material de guerra que embarcó en un buque norcoreano que pretendía cruzar el canal interoceánico y por el cual la tripulación encaraba posibles cargos criminales.

Después de que el presidente Ricardo Martinelli anunciara la noche del lunes por su cuenta de Twitter la retención del barco y el descubrimiento de material bélico, el gobierno cubano informó un día después que el buque había zarpado de un muelle de la isla con 10.000 toneladas del cristal moreno y 240 toneladas de ``armamento defensivo obsoleto'' para ser reparado y luego devuelto al país.

La isla caribeña expuso sus argumentos de defensa nacional y su ``firme e irrevocable'' compromiso con la paz, el desarme, incluso nuclear, y el derecho internacional.

"Cuba tiene el derecho de plantear, por supuesto, su posición y nosotros en eso no tenemos nada que opinar'', dijo Mulino, en una entrevista telefónica con The Associated Press. Pero,
"ciertamente, una carga por obsoleta que sea o por dañada que esté no se puede transportar internacionalmente a escondidas y mucho menos tratándose del tipo de carga que es''.

"Para transitar por cualquier mar del mundo, la carga que usted transporta, así sea desechos, tiene que declararse y no es ilegal y contrabando'', añadió. ``Ese comunicado de Cuba lo que revela es que este no era un tránsito inocente''.

Además, el ministro mencionó el hecho de que el barco norcoreano, identificado como Chong Chon Gang y fabricado a fines de la década de 1970, ha estado involucrado en otros hechos delictivos.

"Es decir, no es cualquier barco el que estamos viendo en la escena. Tampoco es un barco público, oficial, militar del gobierno norcoreano. Es un barco mercante que pretendía pasar por el Canal de Panamá con un conocimiento de embarque que no reflejaba todo lo que llevaba dentro, independientemente de que el mismo pueda violar o no normas o resoluciones de las Naciones Unidas''.

El miércoles, agentes de criminalística de la fiscalía inspeccionaron y tomaron fotos del primer material bélico encontrado desde ayer en los dos contenedores abiertos hasta ahora en una de las bodegas del barco. Entre lo hallado hasta ahora figuran bases donde se instalan radares y que las autoridades de seguridad panameñas presumen que son tipos de defensa antiaéreas.

Mulino dijo que hay cuatro contenedores más en la misma bodega, que no habían sido abiertos. Aún están sin despejar otras despensas más, repletas de azúcar.

Cuba detalló en su declaración del martes que las armas que embarcó eran ``dos complejos coheteriles antiaéreos Volga y Pechora, nueve cohetes en partes y piezas, dos Mig 21 Bis y 15 motores de este tipo de avión, todo ello fabricado en el siglo pasado para ser reparado y devuelto a Cuba''.

"Este barco fue cargado para que no pudiera ser descargado'', señaló Mulino. ``El esfuerzo es enorme''.

Por su parte, la tripulación de 35 marinos norcoreanos sigue bajo custodia de las autoridades de seguridad en una antigua base militar de Estados Unidos en Colón por orden de la fiscalía de drogas.

Caraballo dijo que ninguno de los marinos norcoreanos declaró ante las autoridades, a pesar de que se les designó un abogado de oficio.

La procuradora o fiscal general Ana Belfon dijo que la tripulación ``no pidió autorización para el transporte de la carga (bélica). Además de ello, la carga es sumamente peligrosa porque son explosivos, armas de guerras...''.

Mulino señaló que esperan la llegada de expertos de Estados Unidos, Reino Unido y del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para la tarea de inspección técnica del armamento, y que está por determinarse ``si el Consejo de Seguridad toma competencia en el caso''.

La retención del barco tiene lugar en momentos en que Corea del Norte enfrenta una prohibición de la ONU para importar y exportar armas pesadas y misiles tras sus recurrentes pruebas nucleares. Martinelli dijo el lunes que creía que el transporte del material bélico sin declarar era una violación internacional y que Panamá acataba las resoluciones de la ONU.

Un intercambio de información de inteligencia en el que habría participado Estados Unidos alertó hace una semana del tránsito del buque norcoreano y sobre las sospechas de que probablemente llevaba drogas, explicó Mulino.

Una vez que ingresó a aguas del Caribe panameño, los agentes del Servicio Nacional Aeronaval y antidrogas de este país intentaron abordar el buque para inspeccionarlo, pero se toparon con la resistencia de la tripulación.

"Creo que quedamos claro y entendemos perfectamente ahora por qué fue la actitud hostil y violenta de la tripulación y de su capitán'', explicó Mulino.

Caraballo aseguró que después de que se logró abrir con acetileno el primer contenedor el lunes, el capitán del barco intentó suicidarse cortándose el cuello con una pequeña navaja dentro del baño. El capitán fue llevado a un hospital de la provincia de Colón en donde permaneció hospitalizado hasta el martes por la tarde.
Mulino aseguró que el vicecanciller cubano arribó el sábado a Panamá y le solicitó al presidente Martinelli la liberación del buque, en el único contacto que han tenido ambos gobiernos sobre el caso.

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