Se escucha por ahí
Que los que andan con el Jesús en la boca con esta vaina de los terremotos son los angelitos que tienen presos en la isla de Coiba. Pero me dicen que “Torrijito” Ábrego no piensa moverlos de allá, ni aunque venga un tsunami. ¡Ay, mi padre!
Que en la Cueva le pusieron la lupa a los millones destinados a dietas por reuniones y a los gastos de alquileres. La pregunta que quedó flotando es si llegó la hora de apretarse el cinturón y mandar esos recursos a quienes perdieron sus casas. ¡A dieta, pero de gastos innecesarios!
Que el Chacalde puso mil palos sobre la mesa para recoger fondos para las víctimas del terremoto y retó al perrediando Crispiano, quien respondió con dos mil palos, ¡duplicando la apuesta! ¡Se calentó la colecta! Ahora sí, ¡a pasar el sombrero, que el pueblo necesita ayuda!
Que la lista de bajas en el actual Gobierno ya suma 18 funcionarios, entre ministros, viceministros, directores y subdirectores, y 14 han salido este año. La última soldada en bajar del barco es Roxana Méndez, de la Autoridad Nacional de Descentralización.
Que desde la embajada gringa mandaron al rincón de los bochinches la versión de los 600 soldados estadounidenses en Panamá. La sede diplomática dice que son 120 militares en entrenamiento y que regresarán a su país el 25 de octubre. ¡Ay, mi madre! El New York Times le hizo trastabillar el discurso a la Brujita de la 12 de Octubre. ¡Plop!
Que varios padrastros de la Patria consideran insuficientes los $10 mil anunciados para cada junta comunal y los $20 mil para las alcaldías, frente a la magnitud de los daños del terremoto. Dicen que los gobiernos locales son la primera línea de respuesta, pero no pueden hacer milagros con los bolsillos vacíos. Bueno, que les quede claro que la plata es para gastarla en la emergencia y no para llenarse ellos los bolsillos. ¡Están advertidos! Después no lloren cuando los pongan a bajar y subir escaleras.
Que en la Cuevita de la 5 de Mayo plantearon que el Sinaproc necesita mayor autonomía, presupuesto digno y más personal técnico. La denuncia fue que, pese a sus 44 años de existencia, la institución sigue con limitaciones de personal especializado.
Que la diputada Yarelis llevó al pleno el drama de los artesanos de La Arena de Chitré, donde, según informó, cerca del 85% de los hornos para elaborar artesanías resultaron destruidos por el sismo. No solo se quebró el barro: también peligra el sustento de familias que viven de esa tradición. ¡Que la ayuda de emergencia no se olvide de los pequeños emprendedores!
Que hay quienes andan proponiendo facilitar planos básicos con criterios de seguridad sísmica para que las comunidades puedan adelantar la reconstrucción mientras llegan las contrataciones del Gobierno. La idea es que las juntas comunales ayuden a remover escombros y organizar la mano de obra. ¡Que los damnificados no tengan que esperar sentado a que se mueva el papeleo!
Que el Tribunal Electoral suspendió temporalmente términos y gestiones administrativas, electorales y jurisdiccionales por los efectos del sismo. Las diligencias pendientes tendrán que reprogramarse. ¡Ojo, usuarios y abogados!
Que el Minsa confirmó 34 casos de malaria entre trabajadores informales en los alrededores de Merca Panamá. Las autoridades aseguran que los afectados reciben tratamiento y que la enfermedad no se transmite por los alimentos. ¡Jueguen vivo, comerciantes y visitantes!
Que Betserai cuestionó una compra de queso blanco por más de $300 mil, pero Nilo salió a defender la gestión y explicó que responde a una solicitud del sector lechero meses antes del terremoto. El director del IMA le mandó a decir al padrastro de la Patria que la ignorancia en atrevida. ¡Esto es dame que te doy!