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'La vida te da lecciones'

Por: Lehisy Domínguez/EVA Foto: Marly Domínguez -

Que a una persona le sea diagnosticado cáncer no es nada fácil, pues lo primero que le viene al pensamiento es que va a morir, aunque en la actualidad haya un sinfín de medicamentos y tratamientos. Es una experiencia dolorosa no solo para el paciente, sino también para la familia.

El Instituto Oncológico Nacional revela que solo hasta 2014, el cáncer de cérvix cuenta con más de 94 casos detectados, mientras que hay unos 515 casos de cáncer de mama.

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Hoy, Lucía Moreira de Núñez, de 59 años y con tres hijos en edades de 38, 33 y 25 años, y dos nietas, de 20 y 18 años, revela por todo lo que pasó cuando le diagnosticaron cáncer de mama.

Jamás se lo imaginó

Para esta joven señora, todo pasó muy rápido. Tenía más de 7 años de laborar como trabajadora social del Instituto Oncológico Nacional, dando apoyo a los pacientes y familiares que día a día llegaban al hospital en busca de ayuda y esperanzas. Ella siempre pensó que podría morir de cualquier enfermedad, menos de cáncer porque se atendía bien a ese sector de la población. "Pero bueno, la vida te da lecciones", expresó la sobreviviente.

Sin embargo, su vida cambió cuando a los 42 años, una doctora de confianza le dice que, efectivamente, tenía cáncer de mama. El que tenía era muy agresivo y por ello le dijeron que su tiempo de vida era poco. Fue cuando entonces pensó primero en su hijo, que en ese momento tenía 8 años de edad, y empezó hacer todo con él. "Yo bailé, salté soga, me movía al ritmo del hula hula. Ya que lo único que pasaba por mi mente era que moriría", enfatiza Lucía.

Con los ojos humedecidos y recordando ese momento de su vida, dice que salió adelante y luchó gracias al apoyo incondicional de su familia y esposo, con quien lleva 30 años de casada.

Cuando le dijeron lo que padecía, estuvo en tratamiento más de un año haciéndose quimioterapia cada 21 días. Luego 32 sesiones de radioterapia; después, cuando todo estaba más sano, le reconstruyeron el seno. Por lo que por fuera tiene muchas cicatrices, pero por dentro está sana.

Un bulto la llevó a buscar ayuda

Moreira revela que sintió una "bolita" en su seno, pero en ese momento dijo "eso no es nada". Al mes siguiente de nuevo sintió molestia, pero como era diciembre prefirió callar. Después llegó enero y tampoco fue porque era su cumpleaños y fue así como poco a poco posponía esa revisión médica. No fue hasta finales de febrero cuando fue al médico y su amiga le dijo que le preocupaba porque estaba muy cerca del esternón.

Pero antes de hacerse el examen, fue al lugar en el que trabajaba y le dijo a su jefe que iba hacer todos los informes porque se iba a morir. De esa misma manera empezó a vivir la vida como si fuese el último día. Sin embargo, su fe, la mano de Dios y el amor de su familia le dieron una segunda oportunidad y hoy día es una sobreviviente de cáncer.

A raíz de vivir esa experiencia, Lucía de Núñez se dedica a crear collares, pulseras, dijes, todos en honor a la cinta rosada, ya que quedándose en casa se aburría mucho.

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