Luzcando: ‘Lamento no haber jugado los últimos partidos’

Luzcando: ‘Lamento no haber jugado los últimos partidos’

Por: Maricarmen Camargo [email protected] -

El canastero panameño Eugenio Luzcando lamentó no haber jugado los últimos partidos (eliminatorios hacía el Mundial de China 2019) con la Selección de Baloncesto de Panamá.

“Me hubiera encantado jugar los últimos cuatro juegos (Uruguay, Argentina, Paraguay-Argentina), pero no me dieron permiso para jugar, perder partidos y clases. Siempre ha sido mi sueño jugar para una selección nacional y un orgullo jugar para Panamá”, declaró Luzcando.

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Por otro lado, el canastero dijo ayer a Crítica que está muy feliz, pues en un mes se graduará de la universidad (título Administración de Empresas), además habló sobre sus planes a futuro.

“Mi futuro es seguir jugando, pero a la vez seguir estudiando para sacar mi maestría”, dijo el deportista.

Añadió: “Me gustaría viajar por todo el mundo para conocer lugares, gente, cultura y nuevos idiomas”.

El atleta, de madre chilena y padre panameño, contó cómo fueron sus inicios en los Estados Unidos, lugar donde reside desde los 16 años.

“Yo llegué a EE.UU. cuando tenía 16 años (solo), sin hablar inglés, sin nada seguro. Había comprado pasaje ida y vuelta pensando que no iba a obtener nada”, declaró el jugador que debutó con el quinteto mayor en el Centrobasket 2016, celebrado en la arena Roberto Durán.

Cuenta el panameño que al llegar a tierras norteamericanas visitó muchas escuelas, y fue rechazado por algunas, pero no se dio por vencido.

“Muchas escuelas me rechazaron por diferentes razones, Solo una escuela privada me aceptó (Wasatch Academy). En esa escuela estuve dos años, ganamos el campeonato estatal los dos años y solo perdimos dos veces en el año”, señaló el nieto de la leyenda Eugenio “Yuyín” Luzcando.

Comentó: “Posteriormente, la Universidad Estatal de Idaho me ofreció una beca completa por los 4 años y la acepté. Mi primer año fue difícil, no estaba acostumbrado al sistema educacional, no jugaba mucho y me deprimía. El segundo año nos fue bien, tercer fue horrible (teníamos problemas en el equipo y no funcionaba). El último nos fue mejor, pero no como queríamos”.