¿Repechaje?
Hernán “El Bolillo” Gómez se mostró esperanzado en que este martes, por lo menos, la selección logre el cupo a la repesca internacional cuando se enfrente a la ya clasificada Costa Rica en el Rommel Fernández.
El problema radica en que, a diferencia de la eliminatoria anterior, esta vez no se trata de enfrentar a un bistec de dos vueltas como Nueva Zelanda, sino a la quinta mejor selección de Asia, posición que actualmente se disputan Siria y Australia.
Tal como nos decía Percival Piggott, exatacante de la selección nacional, lo menos difícil era clasificarse al Mundial por la vía directa de Concacaf, que por la repesca.
Australia es favorito en las apuestas frente a los sirios, una plantilla a la que Transfermark asigna un valor de mercado de 6.73 millones de euros, inferior incluso al de Panamá (8 millones).
La formación australiana tiene un valor de 37.85 millones, y aunque viene de igualar 1-1 en la ida ante Siria, los pronósticos apuntan a que el martes logre capturar su boleto a la repesca intercontinental en casa.
En el papel, dando un repaso al listado de ambas selecciones, se nos viene a la mente que más convendría disputar un hipotético repechaje contra los sirios.
Pero digamos que se cumple la “lógica”, y es la cuatro veces mundialista Australia (ha asistido a los últimos tres mundiales) la que termina llevándose el quinto puesto asiático. Y supongamos (dije supongamos) que Panamá se lleva el cuarto en Concacaf. ¿Qué probabilidades tendríamos frente a los de Oceanía? Si se comparan los nombres de los clubes y las ligas donde juegan los futbolistas de lado y lado, la situación se pinta poco alentadora. Hay niveles y niveles.
De los jugadores convocados por Australia para enfrentar a Siria, varios militan en ligas de primerísimo nivel como la Bundesliga de Alemania o la Premier League de Inglaterra. Hombres como Mathew Leckie, del Hertha Berlín, y Aaron Mooy, del Huddersfield Town, integran su listado, mientras que otros como Tom Rogic, del Celtic escocés, disputan la actual Liga de Campeones de la UEFA.
En la última Copa Confederaciones, los australianos igualaron ante Chile (1-1) y Camerún (1-1) y apenas cayeron 3-2 ante Alemania.
Y si es Siria (un país devastado por la guerra) el rival, el eliminar a un conjunto como el australiano sería su mejor carta de presentación.
Reiteramos que todo esto es una suposición porque hay que ver si se nos da el negocio el martes. Lo increíble es que, aunque parezca un disparate decirlo, las opciones de clasificación directa están vigentes.