Alerta en Occidente por la pugna entre Al Qaeda y el Estado Islámico por liderar la Yihad
La feroz carrera abierta entre Al Qaeda y el Estado Islámico (IS) por convertirse en la organización preeminente de la Yihad, explica en buena medida la creciente preocupación de Occidente ante la posibilidad de que se produzca un atentado especialmente cruento en fecha más o menos inminente.
Los dirigentes de la organización que liderara Osama Bin Laden ven
cómo la brutalidad y el uso de las herramientas de propaganda que
practica el IS están atrayendo a miles de jóvenes radicales que ven en
esta nueva marca una alternativa mucho más eficaz y atractiva que Al Qaeda.
Ante esta realidad, y según los análisis realizados por los expertos
en terrorismo yihadista de Europa y Estados Unidos, los servicios de
inteligencia occidentales han llegado a la conclusión de que tanto el IS
como Al Qaeda preparan un gran atentado, en el convencimiento de que la
primera de ellas que consiga burlar las medidas de seguridad de
Occidente y lo perpetre se hará por mucho tiempo con el liderazgo de la
Yihad y se convertirá en la organización que marque las pautas y
estrategia de la ofensiva terrorista islámica. El EI es considerado una
escisión de Al Qaeda desde que rechazara acatar las órdenes del líder de
la red terrorista, Ayman al Zawahiri, que pidió que el grupo limitara su actividad a Irak y saliera de Siria.
El temor a una acción especialmente cruenta ha provocado la
activación de elevados niveles de alerta en distintos países, aunque los
más preocupados por la amenaza son Estados Unidos y Gran Bretaña.
Londres modificaba a primeros de septiembre sus niveles de seguridad,
pasando estos de “sustanciales” a “severos”, el segundo escalón más alto
en una horquilla que va de 1 a 5. El gobierno de David Cameron ha
cuantificado en unos 700 los yihadistas británicos que han regresado al
país tras recibir entrenamiento y combatir en Siria e Irak.
En Francia el número de “retornados” se eleva a 900 y en España no
llega a los 100. Los controles en las fronteras exteriores de estos y
otros países europeos se han intensificado extraordinariamente en las
últimas semanas (España ha situado recientemente su nivel de alerta un
grado por encima del que estaba vigente) y, aunque se huye de generar un
alarmismo gratuito, la preocupación de las Fuerzas de Seguridad es
visible.
Entre otras razones, porque la frontera sur de Europa genera una gran
inquietud. Se calcula que en los últimos meses, y solo a Marruecos, han
regresado de Siria e Irak unos 1.500 yihadistas preparados para
realizar atentados en el Reino alauí o en Europa. La dificultad de
controlar estas oleadas de retornados, con pasaporte en regla, es
enorme.
Demostrativo del grado de preocupación existente en nuestro país da
una idea la intensa agenda del viaje que hizo el ministro español de
Interior a Estados unido a primeros de semana. Jorge Fernández Díaz se
reunía en lunes por la mañana con el fiscal general de Estados Unidos, Eric H. Holder, y por la tarde con el secretario de Seguridad Interior, Jeh C. Johnson. Al día siguiente sus interlocutores fueron el director de la CIA, John O. Brennan, y el el director del FBI, James B. Comey.
En todas las citas el terrorismo yihadista y la colaboración entre
policías y servicios de información para detectar a presuntos miembros
de ambas bandas, fue uno de los puntos fuertes del temario.
Como contaba aquí Manuel Marlasca, en los últimos
años casi la totalidad de las detenciones de sospechosos de terrorismo
islamista –44 detenidos desde inicios del 2013– corresponden a
activistas dedicados a reclutar terroristas que son enviados a las zonas
de conflicto: “No es que hayan desparecido los terroristas dispuestos a atentar aquí, es que es muy difícil detectarlos.
Hay que dar un paso muy grande para pasar de poner en Facebook una foto
posando con una bandera islamista en cualquier catedral a poner una
bomba, pero hay quien está dispuesto a darlo, de eso no hay duda”,aseguraba a Marlasca un responsable de los servicios de información.
Y el problema se complica cuando en lugar de seguirle la pista a una
red, cuyo rastro es más fácil de detectar, a quienes hay que identificar
es a los llamados “lobos solitarios”, individuos que pueden actuar tres
haber recibido instrucciones a través de las redes sociales o por
iniciativa propia si tienen autorización para operar con un alto nivel
de autonomía. El último ejemplo de “activación” de estos terroristas no
integrados en ningún grupo, lo acaban de detectar los norteamericanos
después de que el IS hiciera un llamamiento en foros de internet para
que los “lobos” atenten en Nueva York y Las Vegas con artefactos
caseros.
“Esta es la primera vez que el IS usa este
medio para inspirar un ataque con lobos solitarios. Estamos bastante
preocupados porque el IS tiene mayor capacidad que Al Qaeda para captar
militantes a través de las redes sociales”, declaró el comisionado de
Policía William Bratton a los medios locales. ”Nueva York está a solo un viaje de avión” de los militantes del IS entrenados en Siria con pasaporte occidental, añadió. Y Londres, París, Barcelona o Madrid.
“Retornados” con pasaporte en regla
“A un viaje de avión”