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Sumergible cumple 2da inmersión por avión perdido

Las señales contribuyeron a estrechar la zona de búsqueda en las aguas donde ahora efectúa sus actividades el Bluefin 21.

Australia
AP


Mientras un robot sumergible descendía en el océano en un intento para localizar restos del avión perdido de Malaysia Airlines, familiares de los pasajeros chinos protestaron airadamente en una teleconferencia el miércoles porque el gobierno malasio no se ha dirigido a ellos en persona.

  El sumergible Bluefin 21 volvió a salir a la superficie antes de tiempo por segunda vez en igual número de misiones, esta vez porque experimentó dificultades técnicas.

  El aparato regresó a las profundidades después de que los expertos descargaran la información que había recabado sin que se registraran señales de los restos de la aeronave, según la agencia conjunta que coordina la búsqueda del avión.

  Mientras proseguía la búsqueda del aparato, más de 100 parientes de los pasajeros chinos que iban en el avión de Malaysia Airlines se retiraron de una teleconferencia con funcionarios de Malasia para exhibir su disgusto por la falta de comunicación con el gobierno de ese país y por la tardanza para responder a sus demandas.

  Los miembros de las familias de los pasajeros chinos desaparecidos se habían congregado en una sala de reuniones en un hotel en Beijing, donde Malaysia Airlines les ha facilitado alojamiento y comida.

  Sin embargo, se pusieron de pie y se retiraron poco antes de que comenzara la videoconferencia con el jefe de la aviación civil de Malasia, Azharuddin Abdul Rahman, y otras autoridades de ese país.

  ``Estas videoconferencias a menudo no funcionan, el sonido cesa y se interrumpe constantemente. ¿Es así como vamos a comunicarnos?'', dijo Jiang Hui, uno de los miembros de una familia después de que se retiraran. ``¿Necesitan hacernos perder el tiempo de esta manera?''

  Jiang dijo que el gobierno malasio no ha cumplido las demandas que le presentaron hace semanas los parientes de los desaparecidos en Malasia: una disculpa por la forma como ha manejado el asunto junto con reuniones con autoridades malasias y directivos de la aerolínea.
 
También han solicitado reuniones con directivos de Boeing y Rolls-Royce, los fabricantes del avión y de los motores respectivamente.

  El Boeing 777 desapareció el 8 de marzo con 239 personas a bordo cuando viajaba de Kuala Lumpur, Malasia, a Beijing (Pekín). La información de satélite y radar muestra que el aparato se desvió de su curso por razones desconocidas y posiblemente se quedó sin combustible en el sur del océano Pacífico, al oeste de Australia.

  Un dispositivo especial remolcado por un barco detectó cuatro señales submarinas que se cree procedían de las cajas negras del avión antes de que a éstas se les agotaran las baterías de sus balizas localizadoras.

  Las señales contribuyeron a estrechar la zona de búsqueda en las aguas donde ahora efectúa sus actividades el Bluefin 21.

  El submarino no tripulado de la Armada estadounidense redujo el lunes la duración de su primera misión porque había excedido su inmersión máxima operativa de 4.500 metros (15.000 pies).

  Los investigadores retiraron el sumergible de las aguas más profundas y lo desplegaron nuevamente para que escudriñe el lecho marino con un sonar a fin de crear un mapa de posibles restos del avión.

  En la superficie del océano, 14 aviones y 11 barcos continuaban el miércoles la búsqueda en una franja de 62.000 kilómetros cuadrados (24.000 millas cuadradas) de mar a unos 2.200 kilómetros (1.400 millas) al noroeste de Perth.

  A la fecha no se ha encontrado algún objeto relacionado con el avión y previsiblemente concluirá pronto la búsqueda en la superficie.