APEDE alerta que Panamá no tiene problema de agua, sino de gestión
Las sequías, la variación en los patrones de lluvia y el aumento en la demanda obligan a tomar decisiones de largo plazo
Panamá sigue siendo uno de los países con mayor disponibilidad de agua de la región, pero miles de personas continúan enfrentando problemas para recibir el suministro en sus hogares, advirtió este fin de semana la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE).
Durante el Foro de Ambiente 2026, el gremio empresarial señaló que el principal problema ya no es la cantidad de agua disponible, sino las fallas en la administración del recurso, las pérdidas por fugas y la falta de coordinación entre las instituciones responsables del tema.
Según lo expuesto durante la actividad, entre 120 y 130 millones de galones de agua se pierden diariamente debido al deterioro de la infraestructura y la falta de mantenimiento. Mientras tanto, miles de familias en distintos puntos del país todavía dependen de camiones cisterna, pozos improvisados o fuentes naturales para abastecerse.
La presidenta de APEDE, Giulia De Sanctis, sostuvo que el agua debe dejar de verse únicamente como un asunto ambiental y pasar a ser considerada una prioridad nacional vinculada a la salud pública, la economía, la inversión y la seguridad del país.
Otro de los temas abordados fue el impacto del cambio climático. El gremio advirtió que las sequías más prolongadas, la variación en los patrones de lluvia y el aumento en la demanda de agua obligan al país a tomar decisiones de largo plazo para evitar problemas mayores en los próximos años.
Dentro de las alternativas planteadas, APEDE destacó la importancia del proyecto de Río Indio, impulsado por el Canal de Panamá, el cual busca garantizar el suministro de agua potable para más de dos millones de personas y reforzar la sostenibilidad operativa de la vía interoceánica.
Sin embargo, los participantes del foro coincidieron en que ninguna obra resolverá por sí sola la situación. El sector empresarial insistió en la necesidad de mejorar la coordinación entre las entidades públicas, fortalecer la gobernanza del recurso y establecer una estrategia nacional que permita reducir pérdidas, modernizar la infraestructura y mejorar la capacidad de respuesta ante las necesidades de la población.
APEDE también hizo un llamado al sector privado y a los ciudadanos para asumir un uso más responsable del agua, advirtiendo que el recurso no puede seguir siendo tratado como un bien infinito en medio de los retos climáticos que enfrenta el país.
La organización concluyó que Panamá todavía está a tiempo de convertir la gestión del agua en uno de los grandes proyectos nacionales, evitando que el problema se transforme en una futura crisis para millones de panameños.
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