Descuentos a jubilados: comerciantes y diputado chocan
La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP) pidió al presidente José Raúl Mulino vetar en su totalidad el Proyecto de Ley 226, aprobado recientemente, que amplía beneficios, incorpora nuevos descuentos y aumenta otros ya existentes para jubilados, pensionados y personas de la tercera edad.
El gremio empresarial aclaró que respalda la protección de los adultos mayores, pero advirtió que estas medidas deben financiarse mediante mecanismos sostenibles, sin trasladar nuevas cargas al sector productivo.
La CCIAP sostuvo que el debate no gira en torno a la necesidad de apoyar a los jubilados, sino a cómo financiar estos beneficios sin aumentar la presión sobre las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes).
Según la Cámara, para una MiPyme un descuento obligatorio representa una reducción directa de sus ventas, mientras enfrenta costos de planilla, alquiler, energía, insumos, financiamiento e impuestos. Advirtió que nuevas cargas podrían reducir los márgenes de ganancia, provocar aumentos de precios, frenar inversiones y contrataciones o incluso llevar al cierre de algunos negocios.
Sobre el crédito fiscal del 100 % contemplado en la iniciativa, la CCIAP señaló que este mecanismo no resuelve automáticamente el problema y pidió evaluar su viabilidad, el costo para las finanzas públicas y la capacidad del Estado para hacerlo efectivo.
Por ello, el gremio planteó una revisión técnica, fiscal y económica del proyecto, tomando en cuenta su impacto en los precios, el empleo, la inversión y las MiPymes, así como el papel que debe asumir el Estado en el financiamiento de estos beneficios.
Sucre defiende la iniciativa
Mientras la CCIAP cuestiona el impacto de la ley sobre el sector comercial, el diputado Javier Sucre, proponente del proyecto, defendió la iniciativa y aseguró que también beneficia a los comerciantes.
Sucre sostuvo que los descuentos otorgados a jubilados y pensionados podrán ser deducidos de los impuestos y declaraciones, por lo que, a su juicio, el proyecto representa una oportunidad para el comercio.
“La farmacia no tiene problema ni con el adulto mayor, porque es un mayor cliente. No tiene problema con nosotros, que estamos haciendo la ley, porque le estamos tirando no la toalla, sino la sábana”, afirmó el diputado.
El parlamentario agregó que uno de los objetivos de la propuesta es eliminar los conflictos que, según dijo, ya existían entre los comercios y los adultos mayores debido al incumplimiento de los descuentos establecidos por ley.
“Establecimos eliminar los conflictos que ya existían entre el comercio y nuestros adultos mayores, porque les faltaban el respeto al no cumplirles lo que ya establece la ley”, manifestó Sucre.