El avión que se tragó el mar: 46 años después sigue el misterio
Una aeronave que llevaba a dirigentes de la Resistencia Nacional de El Salvador rumbo a Panamá desapareció frente a las costas panameñas el 17 de septiembre de 1980. A bordo viajaba Ernesto Jovel, dirigente de la RN, quien tenía previsto reunirse con el general Omar Torrijos. Nunca aparecieron los cuerpos ni el avión. La cercanía temporal con el asesinato de Anastasio Somoza en Paraguay alimentó durante décadas las sospechas sobre lo ocurrido.
El 17 de septiembre de 1980, un Aero Commander 560, matrícula YN-BWP, desapareció mientras viajaba desde Managua, Nicaragua, hacia Panamá.
A bordo iban dirigentes de la Resistencia Nacional (RN) de El Salvador, entre ellos su secretario general, Ernesto Jovel, y el pastor bautista Augusto Cotto, responsable de Relaciones Internacionales de la organización. También viajaba Anabel Ramos, vinculada a las comunicaciones de la RN.
Las fuentes consultadas coinciden en que el destino era Panamá, donde Jovel tenía previsto reunirse con el general Omar Torrijos. La aeronave nunca llegó a su destino.
La base especializada Aviation Safety Network registra el accidente del YN-BWP ese mismo 17 de septiembre, como un Aero Commander 560, con cinco víctimas y ubicación frente a las costas de Panamá. La aeronave quedó destruida y no se reporta la recuperación de sus restos.
Una reunión con Torrijos que nunca ocurrió
La presencia de Jovel en el vuelo le dio al caso una dimensión política.
De acuerdo con una reconstrucción publicada por Alberto Ramos, integrante de la RN, la misión tenía como objetivo reunirse con Torrijos y buscar que el general panameño respaldara una salida política en El Salvador y sirviera de garante para una propuesta relacionada con el coronel Adolfo Arnoldo Majano.
Jovel era entonces una de las figuras principales de la Resistencia Nacional, organización que posteriormente sería una de las agrupaciones que conformaron el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).
Pero aquella reunión nunca se produjo.
El avión desapareció sobre el Caribe y los ocupantes nunca fueron encontrados.
El misterio de la aeronave
Versiones posteriores señalan que un avión comercial habría avistado señales del accidente y que las autoridades panameñas realizaron una búsqueda.
Relatos vinculados a la memoria histórica de la RN sostienen que durante la búsqueda únicamente fueron localizadas manchas de aceite y algunos papeles sobre el agua.
Sin embargo, las fuentes consultadas no permiten establecer con certeza qué provocó la caída del avión.
Ahí comienza el misterio.
¿Fue un accidente? ¿Qué ocurrió realmente con la aeronave? ¿Por qué nunca aparecieron sus restos?
Décadas después, esas preguntas siguen sin una respuesta concluyente.
El día que Somoza fue asesinado
El caso tiene además una coincidencia histórica que alimentó las sospechas alrededor del vuelo.
Ese mismo 17 de septiembre de 1980, pocas horas antes de la desaparición del avión, el exdictador nicaragüense Anastasio Somoza Debayle fue asesinado en Asunción, Paraguay.
El ataque ocurrió alrededor de las 10:30 de la mañana. Un comando relacionado con el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) argentino atacó el Mercedes Benz en el que viajaba Somoza utilizando armas automáticas y un lanzacohetes.
El operativo fue dirigido por Enrique Gorriarán Merlo y es conocido como la Operación Reptil.
La coincidencia de ambos acontecimientos —el asesinato de Somoza en Paraguay y la desaparición del avión que transportaba a dirigentes salvadoreños hacia Panamá— se convirtió con el tiempo en uno de los elementos que alimentaron diferentes teorías sobre el destino de la aeronave.
Pero una coincidencia de fechas no demuestra una relación entre ambos hechos.
¿Qué tiene que ver Panamá?
La figura de Torrijos aparece en el centro de la historia porque Jovel viajaba precisamente hacia Panamá para reunirse con el general.
También existen testimonios y reconstrucciones posteriores que describen los contactos entre la RN y Torrijos. Una investigación publicada años después recoge detalles sobre la relación política entre Jovel y el dirigente panameño y sobre las gestiones que se realizaban en ese momento.
En ese contexto también han circulado versiones que apuntan a una posible participación de otros actores regionales en la desaparición del avión.
Una de ellas atribuye a sectores vinculados al sandinismo la posibilidad de haber provocado la caída de la aeronave. Sin embargo, esa versión debe presentarse como un testimonio o hipótesis, no como un hecho probado.
Hasta donde permiten establecer las fuentes revisadas, no existe evidencia pública suficiente para afirmar que el avión fue derribado.
¿La bazuca de Somoza pasó por la Embajada de Panamá?
Otra de las preguntas que rodean esta historia está relacionada con el arma utilizada para matar a Somoza.
Está documentado que el comando utilizó un lanzacohetes para destruir el vehículo del exdictador. El Archivo del Terror de Paraguay conserva documentación sobre el atentado y sobre las investigaciones realizadas después del asesinato.
Sin embargo, no encontré en las fuentes revisadas evidencia documental que confirme que el arma ingresó a Paraguay a través de la Embajada de Panamá.
Por eso, esa versión debe quedar como una pregunta abierta y no como una afirmación.
La misma cautela debe aplicarse a cualquier intento de vincular directamente a Torrijos con la planificación o ejecución del asesinato de Somoza.
Cuarenta y seis años después
El YN-BWP continúa registrado en bases especializadas como una aeronave desaparecida frente a las costas de Panamá el 17 de septiembre de 1980.
Los nombres de Ernesto Jovel, Augusto Cotto y Anabel Ramos quedaron ligados a aquel vuelo que nunca llegó a su destino.
No hubo reencuentro con sus familiares.
No hubo restos concluyentes de la aeronave.
Y tampoco quedó establecida públicamente una explicación definitiva sobre qué provocó su desaparición.
Accidente o atentado.
La respuesta sigue perdida en algún punto del mar Caribe.
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