¡El vuelo maldito! 2:13 p.m. el SAN-100 cayó en Calidonia
En la aeronave viajaba una delegación de alto nivel a bordo, incluyendo al entonces director general de Carabineros de Chile, su esposa y otros oficiales de Panamá y Chile.
Era jueves, 29 de mayo de 2008. En Ciudad de Panamá el día iba normal, con el movimiento de siempre en el centro, el ruido de buses, gente cruzando calles y el calor pegado al asfalto. Nadie imaginaba que en cuestión de segundos el cielo iba a romperse sobre Calidonia.
A las 2:13 de la tarde (14:13 hora local, UTC-5) el helicóptero SAN-100 del Servicio Nacional Aeronaval (SENAN) presentó una emergencia aérea mientras sobrevolaba la capital”. Venía en una misión oficial con una delegación de alto nivel a bordo, incluyendo al entonces director general de Carabineros de Chile, el general José Alejandro Bernales, su esposa y otros oficiales de Panamá y Chile.
El impacto que paralizó Calidonia
El aparato cayó de forma abrupta sobre el barrio de Calidonia, impactando directamente contra el edificio donde operaba el almacén Banana Price. El golpe fue seco, violento.
En segundos, el fuego se extendió entre la aeronave y la estructura, levantando una columna de humo que se vio desde varios puntos de la ciudad. La calle se convirtió en caos.
Testigos hablaban de una explosión, de gritos, de gente intentando acercarse sin poder por las llamas. Bomberos, policía y unidades de emergencia llegaron entre el desorden, pero ya el escenario era crítico. La escena no era solo un accidente: era una tragedia en pleno corazón de la ciudad.
Doce personas a bordo y una sola vida salvada
Dentro del helicóptero iban 12 personas. Solo una sobrevivió. El copiloto Ernaldo Carrasco logró salir con vida, mientras el resto murió en el impacto o por el incendio posterior. Entre las víctimas había seis ciudadanos chilenos, incluido Bernales y su esposa, además de altos mandos policiales de ambos países y tripulantes panameños.
La noticia cayó como un golpe político y emocional en Panamá y Chile. En Chile, el gobierno decretó tres días de duelo nacional. La presidenta Michelle Bachelet habló en cadena nacional, con un tono de consternación, destacando el liderazgo de Bernales y el impacto de su muerte en la institución de Carabineros.
Panamá y Chile quedaron de luto
En Panamá, el presidente Martín Torrijos suspendió su agenda internacional y regresó de inmediato al país al conocerse la magnitud del accidente.
La escena en Calidonia se mantuvo acordonada durante horas, mientras equipos forenses y de rescate intentaban entender lo ocurrido entre restos quemados de metal y concreto.
En los días siguientes, el dolor se trasladó a los aeropuertos, a las calles y a los actos oficiales. Los cuerpos de las víctimas chilenas fueron repatriados entre honores, y en Santiago de Chile miles de personas acompañaron el recorrido fúnebre en silencio, con muestras de respeto que paralizaron avenidas enteras.
Las preguntas que dejó el SAN-100
Pero junto al duelo también llegó la pregunta incómoda: qué falló. Investigaciones posteriores señalaron posibles problemas técnicos en la aeronave, condiciones operativas cuestionadas. Investigaciones posteriores también revisaron el estado técnico de la aeronave y el uso de piezas no aprobadas por el fabricante.
Los informes oficiales apuntaron a una combinación de falla mecánica y errores en los procedimientos de emergencia.
El caso también derivó en conversaciones diplomáticas entre Panamá y Chile relacionadas con las víctimas y sus familiares”
El accidente del SAN-100 no quedó solo como una tragedia aérea. En Panamá quedó marcado como uno de esos días donde la ciudad se detiene sin entender por qué. Un momento en que el ruido del centro fue reemplazado por sirenas, humo y silencio.
La imagen que Panamá no olvida
Y todavía hoy, cuando se recuerda Calidonia aquel 29 de mayo, la imagen que vuelve no es solo la del impacto. Es la de una ciudad mirando hacia arriba, sin poder creer lo que acababa de caer del cielo.