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Frenadeso: fanatismo religioso y resentimiento mueven al Gobierno

Por: Redacción/Crítica -

El Frente por la Defensa de los Derechos Económicos y Sociales (Frenadeso) advirtió ayer que el gobierno de Juan Carlos Varela está conduciéndose con "resentimientos" y "caprichos personales" al mantener detenidos a 10 estudiantes del Instituto Nacional, a los cuales se les vincula a actos de violencia cometidos hace 2 meses por encapuchados con uniformes de ese plantel.

"Han transcurrido casi dos meses y los estudiantes, sin existir prueba alguna ni haber sido investigados ni sancionados por ninguna comisión de disciplina del colegio, siguen detenidos. Pueden perder no solo este año escolar, sino el próximo, toda vez que estarían presos, al menos, los nueve meses que duren las investigaciones del Ministerio Público", señala Frenadeso.

"Sus padres viven una situación angustiosa. Solo pueden verlos una vez cada quince días, sus hijos esposados de manos y pies. Ellos, en su mayoría que no son estudiantes con fracasos, que pertenecen a varias agrupaciones cívicas, les han sido arrebatados", añade el comunicado de la organización.

Según el Frenadeso, "arrestar a estudiantes por el delito (no comprobado) de encapucharse y acusarlos de terroristas es una violación flagrante de los derechos humanos y, en la mayoría de estos casos, de los derechos del menor".

Aseguran que no se entiende cómo el presidente Varela entrega $50 semanales a pandilleros confesos y encierra en jaulas a estos "aguiluchos" y les acusa de terrorismo.

"Hoy sabemos que los jóvenes están en prisión por decisión del presidente. Su esposa, incluso, en un intercambio por las redes sociales con Frenadeso, admitió tener acceso a expedientes fiscales y dice que aprueba el encarcelamiento de los jóvenes porque "amenazaron de muerte al padre de mis hijos".

"La primera dama tiene sus sentimientos y eso debe respetarse. Pero que la pareja presidencial actúe con esa carga sentimental para ensañarse contra jóvenes no puede aceptarse de ninguna manera. Ellos no son ciudadanos como el resto y la intromisión en los mecanismos de justicia por parte del Ejecutivo es inadmisible e inconstitucional. ¿Qué dice de ello la procuradora Kenia Porcell?", añaden.

"Esa combinación de incapacidad para atender los graves problemas de las grandes mayorías, el fanatismo religioso del Opus Dei y el influenciarse por caprichos personales y resentimientos para adoptar decisiones de esta naturaleza es sumamente peligroso", advierte la organización, que concluye señalando que "el futuro es incierto porque el que siembra vientos, cosecha tempestades".

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