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La ciudad del coronavirus

Por: Yorlenne Morales Crítica -

Wuhan, la capital de la pronvincia china de Hubei, saltó a los titulares por el coronavirus que ya cobró la vida de 41 personas y afectado a otras 1,300, es una zona de lagos, cordilleras, grandes terrenos montañosos, áreas boscosas.

En una gira a China realizada en el segundo trimestre del año pasado pude apreciar parte de la belleza de este territorio asiático.

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Lo primero que observas al llegar a Wuhan es el puente sobre el río Yangtsé, mejor conocido como el Primer Puente. Es una estructua de carretera y ferrocarril con dos plataformas que cruzan el río.

En Wuhan hay regiones que enfrentan el mal de la pobreza en China. Tal es el caso de la aldea Lijiawan. Lluvia, lagos, pequeños comercios y una zona donde predomina la actividad agrícola, la pesca, cría de gallinas y cultivo de hierbas medicinales.

Aunque hubo poca comunicación con sus habitantes, siempre nos recibían con una sonrisa.

En todas sus áreas predomina el verde, en los hoteles donde nos hospedamos la vista eran hermosos paisajes con árboles, lagos, coloridos jardines y la flor de loto.

En la provincia de Huebia hay variados atractivos turísticos, entre ellos los Montes de Wudang, lugar que se convirtió en el lugar de culto taoista más importante de China.

En los Montes de Wudang se desarrolla las artes marciales como las teorías del taichí, el ying- yang, la teoría de los Cinco Elementos, la lucha con espadas y la práctica del Kung-Fu.

La Torres de la Grulla Amarilla es otra de los atractivos turísticos más importante y los edificios más emblemáticos de Wuhan.

Tiene más de 53 metros de altura, cinco plantas, los techos están cubiertos de amarillo y sus puntas tienen una forma que recuerda las formas de las alas de las grullas cuando se preparan para volar.

Cada planta de la Torre de la Grulla Amarilla tiene una interesante leyenda, y en la primera planta se puede apreciar una fantástica vista al río Yangtze, su puente y los alrededores de la ciudad de Wuhan.Afuera y adentro del edificio hay dibujos de una grulla Amarilla rodeada de plantas, nubes, dragones y ave fénix.

Hay una leyenda que cuenta que en tiempos lejanos había un hombre llamado Xin dueño de una pequeña taberna a la que un buen día llegó un hombre harapiento y le pide un tarro de vino. El comerciante le regala una jarra de vino y eso se repitió todos los días durante seis meses.

Un día el sujeto se despide y le dice a Xin: no tengo dinero para pagar su vino, pero toma un trozo de cáscara de naranja con la que dibujó en la pared una grulla amarilla. Cuando venga un cliente simplemente golpeé con las manos y la grulla danzará.

La taberna se hizo famosa por la grulla danzante y Xin hizo una pequeña fortuna.

Un día, el hombre regresa, siempre en harapos. Xin le da las gracias y le ofrece apoyar financieramente sus necesidades por el resto de sus días. El hombre le sonríe y dice: “No es por eso que vine aquí”. Luego saca su flauta para tocar algunas notas. Mientras el hombre toca, nubes descienden del cielo, la grulla sale de la pared y vuela hacia las nubes. El hombre se sube a su espalda, y se elevan al cielo.

Xin agradecido construye una torre…que se llamaría la Torre de la Grulla Amarilla

En cuanto a la gastronomía, ya había probado el escorpión en Beijing, pero en la visita a Wuhan comí rana. En esa región de China son típicos los sabores salados y picante.

El desayuno más famoso de Wuhan son los reganmian elaborados con fideos y aceite de sésamo.

Otros platos son tallarines con ternera, youtiao que es como un especie de churros; cangrejos estofados, cuello de pato, el pescado de Wuchang que se cría en el río Yangtsé y la sopa de raíz de loto, que es la más famosa de Wuhan.

Aunque hoy Wuhan está aislada por una emergencia médica, es una gran ciudad que debes visitar cuando viajes a China.

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