La Gran Joya: enorme foco de corrupción

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Tras más de un año de haber asumido el poder, el presidente Juan Carlos Varela no ha podido darle seguimiento al proceso de modernización y humanización del Sistema Penitenciario panameño, y muy por el contrario, existe la percepción de que ahora está peor.

Lejos de para lo que fue concebida, la nueva megacárcel denominada La Gran Joya -obra ideada, ejecutada y construida durante la administración del expresidente Ricardo Martinelli- se ha convertido en un nuevo foco de corrupción, luego de que las actuales autoridades iniciaran el traslado de los reclusos hacia las nuevas instalaciones.

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En las estructuras -que fueron dejadas en descuido por varios meses por la administración actual- se han dado dos grandes inundaciones, las cuales alcanzaron medio metro en algunas celdas. En las áreas especiales no se han acondicionado los teléfonos públicos ni los aires acondicionados. En el Sector C -donde se encuentran las pandillas Calor-Calor, Bagdad, El Pentágono- las autoridades no han habilitado las separaciones para evitar enfrentamientos violentos, situación que ha provocado que cuatro reos fueran apuñalados y una violación sexual.

Dentro del penal, la pasada administración había contemplado el bloqueo de la telefonía celular, pero esto no lo han podido lograr las actuales autoridades, pues los presos cuentan con señal para mantener la comunicación con el exterior; ya que en la zona habilitada para llamadas, solo es permitido hacer cada 15 días una llamada de cinco minutos de duración.

A pesar de que hay una gran cantidad de cámaras de seguridad -que según los privados de libertad, violan la intimidad de ellos con videovigilancia hasta en los baños- las autoridades y encargados de la seguridad del penal no han podido o no han querido ver cómo la corrupción ya se ha enquistado en La Gran Joya y han dejado pasar armas de fuego, armas blancas (cuchillos, platinas, puñales), municiones, celulares, pero el paso de estos objetos no es gratis... Allá casi todos y todo tiene precio...

Un revólver con tres municiones tiene un precio base de $1,000 en adelante; celulares, desde $400; una granada, desde $300; cuchillos, desde $50; "lighters" (encendedores), desde $20; carrizo de cocaína, desde $10; bolsita de marihuana, desde $5; cigarrillos, desde $5 cada uno; y así es la lista de larga e infinita.

A medida que los internos van ingresando al nuevo penal, el sistema les da una colchoneta, una sábana, una almohada, jabón de baño, desodorante, jabón para lavar ropa, papel higiénico; no obstante, eso solo es una vez... Cuando se acaba, toca esperar la visita o recurrir al negocio de compra y venta con las autoridades. Así ha puesto el gobierno del presidente Juan Carlos Varela el funcionamiento de La Gran Joya.