¡La sonrisa en medio de la tragedia!

¡La sonrisa en medio de la tragedia!

Por: Mayra Madrid / Crítica Impreso -

"Mi mayor premio, fue que nunca dejó de sonreír". Así relata el teniente del Senan, Miguel Rovira, cuando le preguntamos sobre ese rescate que quedó captado en una imagen que le ha dado la vuelta al mundo.

Se trata de la fotografía donde aparece Rovira cargando sobre su espalda a una sonriente pequeña Ngöbe-Buglé de aproximadamente cinco años.

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El rescate de quien ha sido llamada "la niña de la sonrisa en medio de la tragedia" se dió el 5 de noviembre en el sector conocido como La Quijada del Diablo, en la provincia de Chiriquí, cuando la vía colapsó y muchas familias quedaron en peligro, tras el paso del huracán Eta.

Miguel Rovira cuenta que el 5 era su día libre;  estaba en casa cuando se nos informó que debido al mal tiempo y las zonas afectadas, teníamos que acudir a la base. Al llegar se me asignó junto a otros cuatro compañeros:  el sgto 2do, Herrera, cabo 2do Caballero, cabo 2do Gutiérrez el agente  Cooth, el sector de  Quijada del Diablo, en la vía que va de Chiriquí  a Bocas del Toro

 La carretera había colapsado y las personas habían quedado del otro lado de la vía en peligro. Lo primero que hice fue pedirle a Dios que nos llevara y trajera con bien, pero sobretodo que nos diera las fuerzas para llegar donde esas personas que nos estaban necesitando", expresó el Aeronaval.

Al llegar al lugar donde existían varios derrumbes, árboles caídos,  agua, lodo, procedieron a sacar familias enteras. Ya siendo horas del mediodía nos corresponde acudir a trasladar una madre con sus dos hijas, una de ellas era esta pequeña, me cautivó desde el primer momento, cargaba sus botitas puestas y en su espalda una mochila. Al verme brincaba de felicidad, allí la tomé por su mano estaba helada,  le dije que me la colocaría en la espalda y pasariamos en medio del lodo, que se agarrara fuerte; me dijo tengo miedo, pero le contesté no tengas miedo, vamos a estar bien: ¡ Dios está con nosotros!," expresó el teniente.

Mientras avanzaba en medio del lodo con la pequeña en su espalda,  su hermanita de unos cuatro años,  iba muy cerca a ella en los hombros de otro rescatista  y solo las escuchaba reírse.

"Sus dientecitos chocaban del frío, pero ella le gritaba a su hermanita:¡yupi, yupi! En su inocencia veían el rescate como una diversión... solo pensé en sacarla de allí y llevarla a un lugar seguro.

Sin embargo aún nos quedaba un largo trayecto, seguía avanzando, hasta que logramos llegar al punto donde una ambulancia del Cuerpo de Bomberos esperaba por ellos, allí la entregué y me alzó su mano para despedirse.

¿Qué pensaste cuando observaste que la foto le había dado la vuelta al mundo?

"Sólo le di una vez más gracias a Dios que me permitió no sólo ayudarla a ella, sino a muchas personas más. Pensé que tan grande es la inocencia de un niño, que no mide el riesgo. Era mi deber no sólo como unidad del Senan, arriesgaría mi vida una y otra vez por ayudarlos, la tristeza me embarga solo  de pensar en cada uno de ellos, que la naturaleza les arrebató su tranquilidad", expresó el teniente Rovira.

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