¿Qué tiene en la cabeza un "mataperros"? ¡Cuidado! Tiene una mente criminal
No ignore si su hijo u otro niño tiene una conducta agresiva contra los animales. No hay que celebrarlo, hay que tratarlo psicológicamente.
El hallazgo de cinco cachorras ahorcadas en la provincia de Los Santos generó indignación y volvió a poner bajo la lupa el fenómeno del maltrato animal y el perfil psicológico de las personas capaces de cometer actos de crueldad contra seres indefensos.
Ante este tipo de hechos, la psicóloga clínica Lesbia González explicó que quienes asesinan animales pueden presentar características asociadas a una acumulación de emociones negativas y dificultades para canalizar sus conflictos.
“Son personas con grandes resentimientos, con mucha ira, con mucho dolor reprimido, que no tienen la capacidad de enfrentarse a otras situaciones, que buscan ayuda profesional e invierten sobre animales, en especial animalitos de casa que son vulnerables”, señaló la especialista.
González explicó que, en muchos casos, los agresores pueden dirigir su violencia hacia animales domésticos porque representan una víctima indefensa sobre la que pueden ejercer control.
“Él es el que tiene el poder, él tiene el control y estos animales son indefensos”, indicó.
La psicóloga manifestó que, dentro de los análisis psicológicos forenses, la violencia contra animales ha sido estudiada como una conducta que puede aparecer en personas con perfiles altamente peligrosos.
“En la triada homicida que existe de los análisis psicológicos forenses, matar animales puede ser uno de los efectos, entre otros, de personas altamente peligrosas”, explicó González.
Sin embargo, aclaró que no todos los casos necesariamente evolucionan hacia otros tipos de violencia, ya que algunos pueden quedarse únicamente en agresiones contra animales. Pero advirtió que la situación puede agravarse cuando la persona no logra manejar su ira.
“Estas personas pueden escalar si su ira no se reprime, si no logran salir adelante, pueden convertirse en personas peligrosas”, sostuvo.
La especialista también señaló que estos comportamientos no deben ser minimizados ni vistos únicamente como prácticas culturales.
“Culturalmente a veces hacen esas cosas de que en las regiones del interior pasa, pero en realidad es un perfil psicológico criminal, es una persona altamente peligrosa al hacerle daño a animales indefensos”, afirmó.
El caso de las cinco cachorras encontradas ahorcadas en Los Santos abre nuevamente el debate sobre la necesidad de investigar estos actos de crueldad y prestar atención a conductas violentas contra seres que no tienen capacidad de defenderse.
Para González, el maltrato animal puede ser una señal que requiere atención, especialmente cuando está acompañado de patrones de ira, resentimiento y falta de control emocional.
Ojo con lo que viene
El maltrato y asesinato de animales domésticos no es considerado únicamente un acto de crueldad contra un ser indefenso. Para la psicología criminal y forense, estos comportamientos pueden revelar rasgos de personalidad y patrones emocionales que requieren atención.
Un maltratador de animales puede presentar características como dificultad para sentir empatía, problemas para manejar la ira, necesidad de ejercer poder sobre otros y una tendencia a descargar frustraciones contra víctimas vulnerables.
Aunque cada caso debe analizarse de forma individual, los especialistas han identificado ciertos comportamientos frecuentes en personas que ejercen violencia contra animales.
1. Falta de empatía hacia el sufrimiento animal
Uno de los principales rasgos estudiados es la incapacidad de reconocer el dolor o sufrimiento del animal.
El agresor puede minimizar el daño causado, justificar sus acciones o considerar que el animal no merece protección, lo que refleja una desconexión emocional frente a la víctima.
2. Necesidad de dominio y control
Los animales domésticos suelen depender completamente de sus cuidadores, una condición que puede ser aprovechada por personas con deseos de imponer poder.
En estos casos, la agresión no siempre ocurre por un impulso momentáneo, sino como una forma de ejercer control sobre un ser que no puede defenderse.
3. Ira acumulada e impulsividad
Los estudios psicológicos han relacionado algunos casos de maltrato animal con dificultades para regular emociones como la rabia, frustración y resentimiento.
El animal puede convertirse en un blanco donde la persona descarga conflictos internos o problemas personales.
4. Conductas de crueldad intencional
Existe una diferencia entre un accidente, una negligencia y un acto deliberado de violencia.
Los especialistas consideran más preocupantes los casos donde la persona planifica el daño, disfruta causar sufrimiento, presume el acto o no muestra arrepentimiento.
5. Historial de violencia o comportamiento agresivo
En algunos perfiles criminales, la crueldad hacia animales aparece junto con otras conductas problemáticas, como agresiones hacia personas, amenazas, abuso emocional o destrucción de objetos.
Por esta razón, los investigadores estudian el maltrato animal como una posible señal de alerta dentro de ciertos patrones de violencia.
¿Matar animales significa que una persona será un asesino?
No necesariamente. Los expertos advierten que no todas las personas que maltratan animales cometerán delitos contra seres humanos.
Sin embargo, la violencia deliberada contra animales puede ser una señal preocupante cuando está acompañada de otros factores como ausencia de remordimiento, disfrute del sufrimiento, agresividad constante o incapacidad para controlar impulsos.
La llamada triada de la violencia
Durante años, algunos estudios de criminología han analizado la relación entre ciertas conductas infantiles como la crueldad hacia animales, incendios provocados y accidentes relacionados con la micción en la cama dentro de una teoría conocida como la “triada”.
Aunque esta teoría ha sido cuestionada y no sirve para predecir que una persona será criminal, la crueldad animal sigue siendo considerada por especialistas como una conducta que merece evaluación cuando aparece junto a otros indicadores de violencia.
¿Qué hacer ante un caso de maltrato animal?
Los especialistas recomiendan no ignorar estos hechos. La denuncia temprana permite investigar el caso, proteger a otros animales y evaluar posibles riesgos asociados al comportamiento del agresor.
La violencia contra una mascota no debe verse como una simple travesura o un acto sin importancia. Puede ser una manifestación de problemas de conducta que requieren atención.
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