Cifra imparable: Van 3,899 muertos tras el doble terremoto en Venezuela
La Embajada de Estados Unidos en Venezuela informó que más de 30,000 venezolanos han recibido artículos de primera necesidad.
La cifra de muertos por los terremotos de hace quince días en Venezuela subió este jueves a 3,899, mientras que la de heridos se mantuvo en 16,740, según el balance oficial.
La cifra de heridos se mantiene igual respecto al balance del domingo, mientras que el número de fallecidos supone un aumento de 88 personas.
De acuerdo con el boletín compartido por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, la cifra de personas sin vivienda se mantiene en 17,907 y las rescatadas en 6,462.
Además, indicó que han sido atendidas por las autoridades 86,794 familias desde el doble terremoto del pasado 24 de junio de magnitud 7,2 y 7,5, y 16,892 personas están en los 89 campamentos transitorios habilitados por el Estado venezolano.
Actualmente, hay 856 edificios afectados, entre ellos 190 colapsados.
Este jueves, la Embajada de Estados Unidos en Venezuela informó que más de 30,000 venezolanos han recibido artículos de primera necesidad del país norteamericano.
Los insumos, entregados por el subsecretario de Agricultura estadounidense, Luke Lindberg, y el funcionario del Departamento de Estado, Ryan Shrum, llegan a través de la organización Global Empowerment Mission.
Por otra parte, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) aseguró este jueves que la respuesta sanitaria tras los terremotos que azotaron a Venezuela entró en una nueva fase "crítica", al tiempo que advirtió que la emergencia "está lejos de haber terminado".
La OPS detalló que ha movilizado hasta el momento unos 9 millones de dólares de los 24 millones de dólares que necesita recaudar para la emergencia y alertó que "la respuesta está entrando ahora en una nueva fase igualmente crítica, centrada en la estabilización, la continuidad de la atención y la recuperación temprana".
El director de la OPS, Jarbas Barbosa, insistió en que los mayores riesgos tras una catástrofe de este calibre suelen estar relacionados con las interrupciones de los servicios de salud, el hacinamiento, el acceso al agua potable o la vacunación.
