Nuevo obispo clama por restos de Héctor Gallego

Aguilar, que hace quince días asumió la dirección de la diócesis de Veraguas, recordó que "hace dos o tres años" el sacerdote jesuita Fernando Guardia lanzó la iniciativa de iniciar un proceso de beatificación del cura Gallego, algo que él respaldó porque "la Iglesia puede proclamar (la santidad de) un mártir".

Luis Miguel Blanco
Garnaderita, EFE

El nuevo obispo de Santiago de Veraguas, Audilio Aguilar, declaró hoy a Acan-Efe que para la Iglesia "es una herida abierta" no saber donde están los restos del sacerdote colombiano Héctor Gallego, desaparecido en 1971 por militares panameños y a quien se quiere proponer como mártir.

Al cumplir la diócesis cincuenta años, celebrados el sábado pasado, "hay una herida abierta", dijo el prelado.

"No sabemos dónde están los restos de Héctor Gallego, cómo lo han desaparecido y siempre será una petición, la Iglesia panameña quiere saber qué se ha hecho con Héctor Gallego", agregó.

Aguilar, que hace quince días asumió la dirección de la diócesis de Veraguas, recordó que "hace dos o tres años" el sacerdote jesuita Fernando Guardia lanzó la iniciativa de iniciar un proceso de beatificación del cura Gallego, algo que él respaldó porque "la Iglesia puede proclamar (la santidad de) un mártir".

"Pero sí, necesitamos que los que saben nos ayuden y digan dónde están los restos de Héctor Gallego, para que su familia y esta Iglesia veragüense y en general la Iglesia panameña puedan cerrar esta herida", exclamó.

Argumentó que Gallego "no hizo otra cosa que llevar a los campesinos a que tuvieran conciencia de su dignidad, que se les respetara su trabajo, su medio de subsistencia. Esto fue lo que hizo Héctor Gallego, compartir la palabra de Dios con los campesinos".

"Por eso queremos saber dónde está para iniciar un proceso del martirio y ojalá que tengamos un primer santo panameño, a pesar que es colombiano, porque dio su vida entre nosotros", reiteró Aguilar.

El purpurado refirió que la Conferencia Episcopal Panameña ha reiterado a las autoridades su petición de que el caso no sea cerrado "y todo quede así", sino que se busque su cuerpo.

"Si Héctor derramó su sangre sobre esta Iglesia, quizá tengamos allí la explicación al fervor de muchos hombres de hoy, porque la sangre del cristiano es semilla, seguramente da vida a esta Iglesia, pero necesitamos saber", acotó.

Jesús Héctor Gallego Herrera (Montebello, Colombia 1938), fue desaparecido por un escuadrón militar panameño en las montañas de Santa Fe de Veraguas la noche del 9 de junio de 1971.
Se caracterizaba por ser un sacerdote dedicado a difundir el evangelio entre los pobres, enseñándoles el cooperativismo y la fe cristiana.

Por su desaparición, durante el régimen del general Omar Torrijos, se juzgó y condenó en 1993, a 15 años de cárcel, al excoronel Nivaldo Madriñán (ya fallecido), al excapitán Melbourne Constantino Walker Nevans y al exteniente Eugenio Nelson Magallón Romero, quien se encuentra prófugo.

Por otro lado, Aguilar, nacido en agosto de 1963 en la población campesina veragüense de Cañazas, señaló que en su diócesis cuenta con casi 40 sacerdotes, pero que necesitaría al menos cien para poder atender las zonas de difícil acceso, crear nuevas parroquias y seguir la misión evangelizadora.

"Hay parroquias que tienen cien comunidades y un solo sacerdote", detalló.

Reconoció como principales tareas la formación de valores en la familia, para que sea unida, combatir la violencia intrafamiliar y de allí salgan nuevas vocaciones, continuar la defensa del medio ambiente, así como acompañar a los indígenas en sus justas protestas "porque defienden su tierra", la pastoral social y las misiones.

"La familia es la preocupación principal del obispo, que sean unidas, con respeto a los padres, con valores de los hijos", reflexionó.

Indicó que "los indígenas nuestros defienden lo suyo, defienden su tierra, la iglesia no puede quedar indiferente a esta situación que en sí perjudica y lleva a que muchos sufran", en relación a la actividad minera y la construcción de hidroeléctricas.

"Tenemos que pedir a las autoridades que se preocupen por defender el bienestar de todos, que eso es la naturaleza, que es de donde dependemos para vivir", dijo en referencia a la preservación del medio ambiente, preocupación que recordó que también comparte el Papa.

Como quinto obispo de Veraguas y ante la escasez de sacerdotes, elogió al movimiento laico, porque ha sido "fundamental" en mantener la fe católica viva, a través de los delegados de la palabra, los comités católicos, catequistas, misioneros y movimientos como los Cursillos de Cristiandad y Familiar Cristiano.

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