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Agua

Por: Redacción -

Para los extranjeros que vienen a Panamá, es difícil entender cómo un país de clima lluvioso, con más 500 ríos repartidos en dos vertientes, y una población relativamente baja de 4 millones, puede tener los graves problemas de escasez de agua que hoy en día sufrimos.

Pero para quienes conocen la historia de las políticas públicas y ambientales de casi todos los gobiernos, y de la pobre conciencia ambiental de nuestros ciudadanos, la situación actual era de esperarse.

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Nuestro gran problema fue que durante décadas creímos que el agua nunca se acabaría. Craso error.

Actualmente, se gastan millones de dólares en un plan de saneamiento de la bahía de Panamá, décadas después de que una desgraciada decisión gubernamental hizo de esta zona, la gran cloaca del país.

Hoy es difícil encontrar tan solo una quebrada cerca de la capital que no está contaminada, tanto por grandes empresas, como por los propios ciudadanos.

Hace menos de dos años, un exceso de lluvias paralizó la Planta Potabilizadora de Chilibre, causando una crisis de suministro que se extendió por dos meses. La supuesta ampliación de esta planta por el Consorcio Biwater, resultó ser un fiasco. Y en comunidades cercanas a la capital, el agua llega por temporadas, o no llega en absoluto. Razón tienen sus residentes en protestar, porque en pleno siglo XXI, un carro cisterna no es la forma de abastecer a nadie.

Ahora, nos encontramos a la víspera de otra decisión crucial: la eventual creación de una Autoridad del Agua. Esperemos que las autoridades no solo se preocupen por llevar agua a todos, sino también por proteger nuestros ríos para que no terminemos acabando con todo.

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