Ambiente laboral
Cuando los empleados se sienten satisfechos en el empleo, la empresa o entidad donde laboran se proyecta hacia objetivos positivos, pues su personal logrará mayores índices de productividad, lo que redunda en beneficio de la organización. ¿Pero qué sucede cuando se cuenta con empleados desmotivados porque las condiciones laborales no son las más apropiadas?
De seguro que todo trabajador quisiera desempeñarse en un ambiente agradable, pues es precisamente en el empleo donde se pasa la mayor parte del día; sin embargo, existen sitios de trabajo que provocan en sus colaboradores estrés, afectaciones en la salud que se inician con el desgaste físico, lo que va mermando su productividad.
Teorías humanistas sostienen que el trabajador más satisfecho es aquel que ve compensadas con su empleo sus necesidades psicológicas, de salud y sociales, permitiéndole poner mayor dedicación y esmero a las tareas que realiza.
Así como en otras esferas, en mi Panamá, el país de las oportunidades, se observan funcionarios que por la necesidad de un ingreso económico realizan sus labores en empresas donde no se les brindan condiciones aceptables, ya sea que los aires acondicionados no funcionan correctamente, las oficinas son muy pequeñas, el ascensor tiende a dañarse constantemente, lo que les provoca tener que bajar o subir las escaleras con frecuencia, lo que afecta su salud, aunado a la carga de trabajo, poca remuneración y, así, otros factores que tienden a incidir en la desmotivación de los trabajadores.
Sostener una situación con estas características provoca tensiones en el puesto de trabajo, reduce la productividad, el personal tiende a enfermarse, se ausenta, se desvanece el compromiso hacia la empresa, lo que dificulta la capacidad de innovar, pues el empleado llega hasta sentir insatisfacción laboral. Se trata de realidades que quizás a los administradores no les afecta, pues su entorno laboral no está incorporado a la gran mayoría de los trabajadores; pero si les afectara directamente, se atendería con mayor prontitud.
Estas situaciones no son, precisamente, las que un administrador desea enfrentar, no obstante, le corresponde estar pendiente de las irregularidades que puedan afectar el ambiente laboral del recurso más valioso… sus trabajadores. Recordemos que son seres humanos cuya eficiencia redundará en beneficio de la empresa. Quizás los trámites burocráticos propios del sistema tarden las respuestas, pero le corresponde demostrar su capacidad, creatividad e iniciativa como administrador en la empresa donde labora.