Auténtica amistad
¡Waooo! Han transcurrido cuatro días de jolgorio, agua, música, sol y mucha diversión, pero aún quedan fuerzas y ganas de enterrar la sardina, en una festividad sagrada para los panameños, los Carnavales. El inicio de esta fiesta coincidió con el Día del Amor y la Amistad. Espero que este año las parejas no hayan provocado distanciamientos motivados por el Carnaval. En esta época, las parejas, o uno de los dos, deciden separarse para darse un tiempo y disfrutar en soltería su Carnaval, luego, con la llegada del Miércoles de Ceniza, retornan arrepentidos, pero como dice mi amigo Luis Alonso, prefiero pedir perdón que permiso. Al final la reconciliación y todo a la normalidad.
Con el inicio de estas celebraciones del Carnaval que coincidió con el 14 de febrero, dedico esta columna a unos profesionales que son ejemplo de verdadera amistad, los locutores que transmiten los sorteos de la lotería en mi Panamá, el país de las oportunidades.
Personas que comparten dos veces por semana, miércoles y domingo. Se movilizan de diversos puntos del país para llevar las incidencias de los sorteos, pero hay que ver esos encuentros, realmente da gusto observar la camaradería y alegría que desbordan, en la medida en que cada uno va llegando al punto de encuentro, ya sea en la Plaza Víctor Julio Gutiérrez o al sitio que disponga la institución, para trasladarlos a la sede del sorteo.
Hablan de política, economía o temas actuales. Conforman una asociación de locutores que es presidida por una directiva, escogida por ellos mismos, para el bienestar de cada uno de sus integrantes. Durante la transmisión de los sorteos, siempre están pendientes de cubrir cada entrevista y llevar ese mensaje a los oyentes y, en esta época, se deleitan con las reinas. Pero la parte más jocosa se vive en su tiempo de descanso, cuando se llaman entre ellos con sobrenombres, escuchamos: Lagarto Parao, Chespirito, el Alcalde, La Beby, Margarito, Cachete de Muñeca, el Hombre en el Espejo, Tachuela, Mr. Ed, y, en época de elecciones, hasta crearon el “slogan” dedicado a uno de sus compañeros, el cual decía: “Vote por Camaño, que no hay engaño, y si hay, es de regular tamaño”.
Hacen sus luchas unidos, fortalecidos por una verdadera y legítima amistad, y demuestran en cada narración un gran profesionalismo, ellos son ejemplo de una auténtica amistad. ¡Felicidades!