Campesino
Varios alumnos se asombraron cuando les dije que yo era un campesino. Debía sembrar en ellos conocimientos, capacidad para analizar y opinar sobre aspectos nacionales y del mundo. Tenía que motivarlos para que estudien y tengan disciplina al realizar sus obligaciones escolares. Para aclarar lo dicho, tome como ejemplo de la Biblia la parábola de El Sembrador. Siempre hay estudiantes que la conocen. Señala que un sembrador lanzaba las semillas en diferentes tipos de terrenos. Aquel que no era fértil y estaba lleno de piedras no permitía que la semilla creciera y diera frutos. Para mí esos son los alumnos que fracasan o se conforman con una baja nota. Otras caen en un terreno regular y se logrará frutos bastante buenos. Y unas cuantas quedan en tierra fértil y darán excelentes frutos. Esos serán los pocos estudiantes que logran una nota máxima. Explico que mi semilla (mensaje educativo) es igual para todos los presentes, pero se encuentran con estudiantes de todo tipo. Algunos de ellos se la pasan hablando y no les importa lo que dice el docente. Van a la universidad obligados o por otras razones distintas a aprender. Los hay que estudian Periodismo porque no los aceptaron o los rechazaron en otras carreras. A veces se les nota el disgusto porque los “obligan” a estar en la U. Buscarán cualquier excusa para salir rápido del salón y no participar en las clases. Los educadores sabemos que de cada diez alumnos ni la mitad realmente cumple con las exigencias de una carrera universitaria. Siempre digo que el último diploma lo da el ejercicio de la profesión en la calle. Por más que uno busque enseñar bien, si el nuevo profesional no sabe desarrollar lo aprendido en su trabajo, no logrará el éxito. Agrego que la personalidad es lo más importante para el desarrollo profesional de un egresado. A los 43 años de enseñar en la Universidad de Panamá hemos notado que cada vez los alumnos vienen con menor formación cultural de la secundaria. También han disminuido los deseos de ir a la realidad panameña. Desde hace diez años cada vez es más difícil sacar a los alumnos de las aulas para que enfrenten los conocimientos a la realidad de la vida. Ejemplos: ir a la bajada de Salsipuedes, mercados públicos, sitios de interés noticioso, etc. Las nuevas tecnologías de internet han aumentado el número de copiones y flojos. Los valores morales y sociales no son aceptados por más de un futuro profesional. Esto no solo ocurre en los estudios de Comunicación Social. Tal vez por eso el país anda como anda.