Crisol de Razas
Redacción
Panamá es un país que se ha caracterizado por ser “Puente del Mundo, Corazón del Universo”, por su clara e histórica vocación transitista que permitió a muchos extranjeros, que llegaron al Istmo desde el siglo antepasado, establecerse y echar raíces en esta tierra generosa.
Para muestra dos botones: el expresidente y el actual presidente, ambos son descendientes de italianos y españoles, respectivamente. Muchos compatriotas proclaman con orgullo sus ancestros chinos, colombianos, nicaragüenses, norteamericanos, holandeses, británicos, ticos y un largo etcétera.
Por ello, es incomprensible la decisión del actual gobierno de clausurar el programa de Crisol de Razas, iniciado bajo la gestión anterior. ¿Será esa la razón?
Lo cierto es que se ha querido satanizar el programa sin entrar en un mayor análisis, el mismo permite un control de todos los extranjeros en Panamá, que llenen los requisitos.
Los cierto es que en vez de eliminar de un plumazo la iniciativa, el actual gobierno debe de rescatar lo bueno en ella y desterrar entonces la malo que quede de Crisol de Razas, porque al final seguirán llegando ilegales a Panamá y no se tendría mayor control sobre su presencia en el país.