Delito
El año pasado fue un desastre social para las familias panameñas. Las estadísticas mostraron que aumentaron los casos de embarazos en niñas y jovencitas. Siendo la familia la base de la sociedad, muchos de estos embarazos no deseados no logran que se forme una unión entre el padre y la madre. Por lo general, el papá es quien no quiere asumir responsabilidades y deja sola a la madre. Esos miles de niños serán afectados por esta situación irregular. No nos explicamos cómo en lugar de disminuir los embarazos no planeados, aumentaron el año pasado. Tantas campañas en medios de comunicación e instituciones de salud por lo visto no tuvieron efecto en la niñez y juventud panameñas.
Sin embargo, esto no es todo en lo que se refiere a conductas que afectan a la familia panameña. Casi nos caemos de espalda al conocer cifras del Ministerio de Seguridad Pública del año pasado. Leímos varias veces estos datos porque dudábamos de que fueran verdaderos. Figúrense que en Panamá, los hurtos y robos a mano armada no fueron los principales delitos del año 2015. Aunque Ud. no lo crea, la violencia doméstica superó la cantidad de delitos de la maleantería criolla. Informan que hubo más de cuatro mil casos más el año pasado que el anterior. En total se registraron casi 18 mil casos de violencia doméstica en los primeros diez meses del año 2015. De nada han servido las campañas públicas para evitar la violencia en la familia panameña. De cada diez casos de este delito, nueve fueron en contra de mujeres, bastantes de ellas menores de edad.
Hay que tener presente que estos son los casos que fueron denunciados ante las autoridades, que no pueden intervenir sino hay una denuncia formal de la agresión. Las provincias con mayor número de estos hechos fueron Panamá, Colón y Chiriquí. Curiosamente, el mes en que hubo más violencia en la familia panameña fue julio y no se sabe por qué. Algunos expertos consideran que esta amarga realidad familiar se debe al machismo y la falta de valores éticos y educación. Pero se registran situaciones donde esta violencia se da entre personas con alto nivel educativo. También el alcohol y las drogas hacen que salga la bestia que violenta la unión familiar. Así como los números no reflejan la totalidad de estos delitos, tampoco sus causas están claras. Aquellos tiempos en que "a la mujer no se le toca ni con el pétalo de una rosa"... ¡ya pasaron!